BAGDAD - El primer ministro británico Tony Blair, en una visita sorpresiva a Irak, dijo ayer que la comunidad internacional está obligada a garantizar que la democracia no sea derrotada por el terrorismo.
Blair sostuvo conversaciones con el primer ministro Nuri al-Maliki en la estadía en Irak concebida para expresar apoyo a los intentos endebles por contener la violencia que parece irrefrenable. El premier británico insistió en que Irak ha progresado desde la invasión que encabezó Estados Unidos en marzo de 2003.
El mismo día de la sorpresiva visita de Blair se clausuraba la tercera conferencia para la reconciliación nacional de Irak. En ella representantes políticos y religiosos del país recomendaron ayer la disolución de las milicias y el retorno de los soldados y oficiales del régimen del dictador Saddam Hussein "que no estén manchados de sangre iraquí" a sus antiguos puestos de trabajo para acabar con la violencia sectaria.
Mientras Blair llegaba en un helicóptero militar a la Zona Verde -un sitio fortificado de la capital iraquí- surgían las noticias sobre un nuevo episodio de violencia: un secuestro masivo cometido por hombres armados y vestidos con uniformes del ejército iraquí en la oficina de la Media Luna Roja en Bagdad. AP Y EFE