Más allá del rotundo triunfo del MPP, las elecciones internas del Frente Amplio fueron un espaldarazo para el ministro Astori. Asamblea Uruguay se consagró como segunda fuerza dentro de la coalición, con un notorio crecimiento porcentual, que "da vida" a la gestión del titular de Economía.
Entonces no puede sorprender que el manido tema del TLC con Estados Unidos haya vuelto al tapete. Primero a través de una negociación con Chile para insertarse dentro de su acuerdo con los Estados Unidos y, ahora, con declaraciones que vuelven a abrir las puertas a esa posibilidad. Fue así que el Ministro calificó que el TLC "no entra en la categoría de los imposibles", aunque señaló -mirando hacia la interna del gobierno seguramente- que hay que ser paciente porque "transitar hacia un objetivo de este tipo, no es sencillo".
En una conferencia del equipo económico ante los empresarios, reconoció que pese a la importancia del Mercosur, no se prevén avances en el corto y mediano plazo, por lo que anunció que en la próxima reunión del bloque de la semana entrante, Uruguay planteará la flexibilización de las negociaciones comerciales con terceros países. "Es necesario que los socios menores busquen por vía de acuerdos bilaterales mejorar su inserción fuera de la región", fue la tajante afirmación de Astori.
Lo que dijo el Ministro es de un pragmatismo incontrastable. No hay dudas de que Uruguay apostó -y fuerte- a la región. Y no hay dudas que le salió carísimo: primero con la devaluación inconsulta del real en 1999 y luego con la crisis argentina que derivó en el default y el corralito. Demasiado para un país pequeño y extremadamente dependiente de sus vecinos grandes y egoístas.
Seguir en la misma tesitura es, a todas luces, suicida, porque no existe seguro que nos cubra de los dislates ajenos. Ya bastante tenemos con los propios, aunque los hemos ido sobrellevando.
Uruguay debe insistir en el TLC con Estados Unidos y también -como lo dijeron hace meses el mismo ministro y el Presidente de la República- firmar acuerdos con China, India, Sudáfrica y quien se cruce en el camino. Eso es velar por el futuro del país.