LONDRES - El ex espía ruso Alexander Litvinenko, que murió el mes pasado por envenenamiento con un elemento radiactivo raro, fue enterrado ayer en Londres, mientras la policía mantiene una búsqueda internacional para esclarecer el caso que obligó también a las autoridades rusas a iniciar una investigación.
En Moscú, la fiscalía general anunció ayer que Rusia investiga la muerte de Litvinenko y un intento por asesinar a su socio Dmitry Kovtun.
El Scotland Yard ya cambió la carátula de la investigación: de una muerte "inexplicable" pasó a un "posible asesinato".
Investigadores británicos en Moscú querían reunirse ayer con el también ex agente ruso Andrei Lugovoi, quien se vio con Litvinenko el día que enfermó, pero la reunión fue aplazada.
Mientras Lugovoi es sometido a estudios médicos en un hospital de Moscú, Kovtun está enfermo y en condición crítica, según la agencia Interfax. El motivo sería intoxicación vinculada a un núclido radiactivo como polonio 210, el mismo que envenenó a Litvinenko.
Antes de morir, Litvinenko acusó al Kremlin de querer matarlo, algo que ha sido rechazado por Moscú. ap