Jorge abbondanza
Los hechos fueron reales. Dos policías que prestaban servicios de auxilio el 11 de setiembre de 2001 en las Torres Gemelas, quedaron sepultados por escombros en un subsuelo de esos edificios, pero sobrevivieron. Lo que cuenta la película es la catástrofe de aquel día y luego las horas de espera de esas dos víctimas hasta que se produce un operativo de salvamento, mientras las respectivas familias atraviesan etapas de angustia y después de nerviosa expectativa. El final es feliz, a pesar de todo.
La hora inicial del relato resulta espectacular, sobre todo cuando llegan los impactos sobre las torres, porque el despliegue de producción consigue sacudir a su espectador con multitudes en pánico, calles atestadas, inmensas nubes de polvo y el estruendo de los derrumbes. Allí Hollywood alcanza las alturas de convicción que le prestan sus dos pilares (la técnica y el dinero) pero el director Oliver Stone agrega su propio sello en montaje, dinamismo, encuadre y fotografía para recrear aquel colapso con el debido sobresalto.
La segunda hora del film resbala empero hacia la emotividad, con demasiado acceso a sufrimientos y lágrimas familiares, más el agregado de frases sobre abnegación y heroísmo. Eso descubre el perfil menos estimable de Stone, ese demagogo que en el pasado ya especuló llamativamente sobre la guerra de Vietnam, el asesinato de Kennedy o el ocaso de Nixon. La caída de las torres parece aquí más interesante que el oportunismo sentimental en que la historia desemboca.
LAS TORRES GEMELAS
Ficha
EEUU. 2006. Título original: World Trade Center. Dirección: Oliver Stone. Guión: Andrea Berloff. Montaje: David Brenner y Julie Monroe. Fotografía: Seamus McGarvey.
Intérpretes: Nicolas Cage, María Bello y Jay Hernández.
Atención a...
Los efectos especiales que convierten el atentado contra el World Trade Center en una secuencia de impacto avasallante. Durante este segmento Oliver Stone hace gala de un dinámico montaje con su sello.