Titánica odisea de un pingüino

Matias Castro

El título parece el nombre de un talco antimicótico, o peor aún, insinúa un insufrible producto para bebés del estilo de Jay el avioncito. Sin embargo, Happy feet es una de las mejores películas de animación del año junto con Monster house y El increíble castillo vagabundo.

La trama es simple y es para niños pequeños. Mumble es un pingüinito que no sabe cantar. Convertido en un paria abandona su lugar y apoyado por pingüinos de otra clase se dedica a buscar la causa de la desaparición de los pescados. No hay trampa, cualquier espectador más o menos despierto se dará cuenta que ya ha visto este argumento.

Lo importante es el enfoque del director y el punto de vista que elige. Un narrador en off ubica al espectador como un extraño frente a este mundo helado y desolado donde transcurrirá casi toda la película. La cámara aprovecha los largos metros de la pantalla del cine (en televisión no se disfrutará ni un tercio) para sumergirse en la vida de los pingüinos, sus ritos y su mundo. Así se suceden momentos majestuosos y titánicos, reforzadas por una pensada banda de sonido. Pero todo tiene su propósito. Cuando se muestra a los padres con sus hijos esperando a las madres, uno no dice "Qué lindo paisaje", sino que se piensa en las inmensas distancias que recorren. El extrañamiento se acentúa cuando aparecen los seres humanos, usando imágenes reales y no digitales. La decisión no es sólo estética sino que es propia de un director de verdad.

HAPPY FEET

Ficha

EEUU. 2006. Título original: Happy Feet. Dirección: George Miller. Guión: WarrenColeman, John Collee, George Miller y Judy Morris. Música:John Powell. Montaje: Christian Gazaal

Voces: Elijah Wood, Kidman.

Atención a...

Versión en inglés. Afortunadamente se exhiben algunas copias en las que se pueden escuchar las voces de los actores originales, que es parte del encanto del asunto. Hay que prestar atención a Hugo Weaving, que interpreta a Noah, el patriarca anciano de los pingüinos emperadores.

En los rubros técnicos, el sonido y la imagen no dejan de asombrar. Vale la pena verla en una buena sala con dolby estéreo 5.1.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar