FEDERICA NARANCIO
Los Ángeles Guardianes no usan una túnica blanca ni tienen alas, sino boinas y camperas rojas. Esta organización estadounidense, integrada por voluntarios que patrullan las calles, llegó a Uruguay invitada por vecinos de Punta Ballena.
El trabajo en equipo siempre da más rédito que los esfuerzos aislados. Hay que actuar más y quejarse menos. Para que se implementen cambios en un barrio, los vecinos deben actuar en conjunto.
Comisiones de vecinos en Maldonado y Punta Ballena se tomaron al pie de la letra estas premisas, y se organizaron como nunca antes.
Con el objetivo de preservar el entorno y la tranquilidad de los vecindarios, estas comisiones instrumentaron sistemas de seguridad y de apoyo mutuo que han dado excelentes resultados y que son un ejemplo a seguir, explican,
La Unión Vecinal de Lagunas del Sauce y del Diario, por ejemplo, formó una Comisión de Seguridad que ha bajado los índices de delincuencia y problemas que requieren atención policial a uno de sus niveles más bajos.
A su vez, los integrantes del Grupo de Acción Ciudadana, que opera en todo el departamento de Maldonado se reunieron ayer con la jefa de Policía, Graciela López, para estar informados de las medidas de seguridad que se tomarán durante la temporada.
El interés que mueve a estas comisiones de velar por el bienestar de los vecinos, su voluntarismo y buena disposición, despertó la atención de una organización de voluntarios que patrullan ciudades en al menos nueve países y que tienen un éxito sin precedentes, llamada Ángeles Guardianes.
Creada hace 27 años en el Bronx, un barrio neoyorquino, esta asociación sin fines de lucro es la "más organizada a nivel mundial", aseguró Arnaldo Salinas, el director general, y se caracteriza por brindar un servicio de patrullaje civil en vecindarios de alta criminalidad.
Esta semana arribaron al país, y esperan instalar una base de la organización en Maldonado para entrenar a todos aquellos interesados en ser voluntarios: ángeles uruguayos.
Los Ángeles Guardianes fueron invitados por Patricia Cook, quien dirige la Comisión de Seguridad de la Unión Vecinal de Lagunas del Sauce y del Diario. Ella se contactó con Arnaldo Salinas a través de correo electrónico y, tras cuatro meses de intercambio de información, convenció a esta agrupación de venir al Uruguay y compartir su experiencia con las comisiones vecinales.
El lunes se reunieron con el Grupo de Acción Ciudadana, y relataron su historia a la audiencia. Ayer, en la sede de la Casona del Arboreto Lussich en Punta Ballena, tuvo lugar la reunión mensual de los integrantes de la Comisión de Seguridad y los Ángeles Guardianes también estuvieron presentes.
Además de contar sus experiencias, los estadounidenses también dijeron que están dispuestos a empezar a actuar en Maldonado y organizar allí un equipo de patrullaje civil con la presencia de un líder local que instrumente el servicio.
Al verlos y escuchar su relato, la primera impresión que uno tiene es que les sobra la buena voluntad pero que los objetivos que se plantean son un poco irreales. ¿Tendrían éxito en el Uruguay?
Los que estaban presentes en la reunión en la Casona del Arboreto Lussich plantearon varias dudas acerca de la efectividad de la organización. Salinas, antes que nada, contó la historia de cómo surgió, y con su relato se ganó el interés de la audiencia.
como una película. Todo comenzó en Nueva York, en el año 1979. Por escasez de recursos el alcalde de aquel entonces se vio obligado a recortar el presupuesto de los policías y trasladar los del metro a las calles. Las consecuencias no tardaron en verse: el crimen organizado copó la ciudad y no había quién lo controlara. "En el subte había asaltos constantemente", contó Salinas.
Cansados de la inseguridad y de que no se tomaran las riendas del asunto, 13 muchachos de entre 16 y 18 años que trabajaban en un McDonald`s del Bronx, decidieron unirse y dedicarse a patrullar la ciudad voluntariamente.
La idea de que 13 jóvenes pudieran combatir el crimen en Nueva York parecía poco probable. Pero con los años, la organización fue creciendo y perfeccionándose. Los Ángeles Guardianes se trasladaron a otras localidades, siempre por invitación de una figura pública o de una organización vecinal que reclamaba su presencia.
Hoy, tras 27 años de tenaz trabajo voluntario, hay 16.000 Ángeles Guardianes en 118 ciudades del mundo.
método de trabajo. "El patrullaje que hacemos es una ciencia", aseguró Salinas.
Según explicó, los Ángeles Guardianes jamás portan armas de ningún tipo. En grupos de más de cuatro personas, hacen turnos de vigilancia en los vecindarios.
"No siempre son enviados a los barrios más peligrosos, porque eso implicaría un riesgo a sus vidas, todo depende de su voluntad", explicó.
Para ser miembro de la organización, se debe tener más de 16 años, aunque los menores necesitan la autorización de un adulto responsable.
Durante tres meses se entrenan académica y físicamente: deben tener el curso de primeros auxilios y de rescate de la Cruz Roja, tienen clases de defensa personal, aprenden artes marciales, e incluso reciben instrucción acerca de cómo manejarse verbalmente en situaciones difíciles. Es imprescindible que sepan comunicarse y hacerse oír en público.
Cada vez que llegan a una localidad nueva aprenden las leyes locales, asesorándose con abogados o policías, para saber hasta dónde pueden actuar.
Por ejemplo, en Nueva York, la ley les permite hacer arrestos civiles y desbaratar bocas de droga. También se comunican con las autoridades policiales para trabajar en conjunto. Como mínimo, deben hacer patrullaje o ayudar a la organización durante cuatro horas semanales. "Con que tenga dos voluntarios, ya podemos empezar a actuar y de ahí crecer", aseguró Salinas.
Estos son los ángeles guardianes
Patrullaje.
Los Ángeles Guardianes hacen inspecciones en grupos de cuatro o cinco personas. En algunos países están coordinados con la Policía, que les facilita radios para la comunicación. Los integrantes de este grupo se caracterizan por usar boinas y chaquetas de color rojo. Nunca están armados.
Entrenamiento. Los voluntarios realizan una capacitación académica y física para ingresar al grupo, básicamente sobre primeros auxilios y defensa personal. Estos cursos tienen una duración de tres meses. Además reciben instrucción sobre las leyes que rigen en cada uno de los países a donde llegan, para saber cómo actuar.
Enseñanza.
En los países donde ya están organizados, los Ángeles Guardianes dictan cursos sobre autodefensa a personas mayores, niños y estudiantes. También existe un grupo llamado Ángeles Cibernéticos. Estos dictan cursos sobre el manejo seguro de Internet a padres e hijos en las escuelas.
Mártires.
La organización se creó el 13 de febrero de 1979. Desde esa fecha hasta ahora, seis de sus integrantes fueron asesinados en Nueva York, Newark y Los Ángeles. Dos de ellos murieron mientras prestaban ayuda sin su uniforme. Su fundador es Curtis Sliwa, que casualmente también fue herido en el año 1992.
Junio de 2008.
Arnaldo Salinas, director de la organización, quiere tener un equipo de patrullaje en Uruguay para junio de 2008. Ya hay voluntarios interesados en recibir el entrenamiento. Viajarían a Perú, donde ya está instalada la organización, o llegarían entrenadores desde Nueva York. Habrá un líder local.
Mañana los recibe la Jefa
La jefa de Policía de Maldonado, Graciela López, se reunirá mañana con los representantes de la organización estadounidense en el único contacto con autoridades policiales que los Ángeles mantendrán en Uruguay. Fuentes del Ministerio del Interior prefirieron no opinar sobre el grupo.
En su estadía en Punta del Este, varias personas mostraron su interés por pertenecer a la organización. Dos jóvenes de 24 y 16 años, que de casualidad fueron al hotel donde se estaban hospedando los Ángeles Guardianes, conocieron a los líderes y dijeron que estaban dispuestos a ser voluntarios.
Vecinos aportan a seguridad del barrio
La Unión Vecinal de Laguna del Sauce y del Diario formó una Comisión de Seguridad hace alrededor de un año.
Cansados de quejarse y de temer que la inseguridad se incremente en una zona que se caracteriza por su tranquilidad, los vecinos decidieron unirse, invertir en seguridad y estrechar su contacto con la Jefatura de Policía, Bomberos y la Prefectura Naval.
Hace alrededor de tres meses, la Unión Vecinal decidió invitar a los jardineros y caseros que viven en el área de Punta Ballena a formar parte de la comisión.
Ellos contribuyen con la vigilancia, anotando la matrícula de todos los autos que ingresan allí por primera vez y presentan los datos a la Jefatura de Policía.
Además, observan y reportan cualquier hecho que les resulte sospechoso. Ante cualquier problema, se comunican entre ellos porque comparten una lista de teléfonos. Además, todos tienen un carné que los identifica, con foto, nombre y número de cédula.
Una vez al mes, la Comisión de Seguridad se reúne en la sede de la Casona del Arboreto Lussich para compartir logros e ideas acerca de cómo mejorar.
Entre las medidas más importantes se destaca: la adquisición de una computadora para el destacamento de Policía de Solanas, enseñar al agente de turno a usar el Google Earth (ya que no tenían un mapa completo del área a patrullar), crearles una dirección de correo electrónico para que los vecinos se comuniquen con la Seccional, enseñarles a usar los programas básicos y proveerles de conexión permanente a ADSL.
Incluso en el destacamento se ha instalado el programa Skype, que permite que los agentes se comuniquen con un micrófono sin tener que gastar en teléfono. Los vecinos también juntaron fondos para comprar cachorros de perros policías que serán entrenados para que patrullen con los agentes. Además construyeron una casita de madera para hospedar a los marineros de Prefectura que estén en Playa Solanas, y dieron su aporte económico para la edificación de un cuartelillo de Bomberos en Solanas.