Un proyecto que necesita pronta aprobación

El Proyecto de Ley Marco de Tránsito que el Poder Ejecutivo envió al parlamento, impulsada además por el Sr. Ministro de Transporte Víctor Rossi, y recientemente aprobada por la cámara de representantes, debe ser tratada en la rama de la cámara alta.

Las cifras de siniestros registrada en lo que va del año indica que superaremos la media anual registrada en el último quinquenio.

Siguen aumentando las estadísticas con muertos y heridos en una terrible escalada frente a la pasividad de algunas autoridades que han vivido permanentemente de espaldas al problema.

Ejemplo de ello es que a nivel de los distintos departamentos, las reglas contenidas en cada una de las diferentes Ordenanzas de Tránsito o a nivel nacional el Reglamento Nacional de Circulación Vial son herramientas que aunque permiten desarrollar acciones entre otras de prevención, control y fiscalización, salvo casos excepcionales, generalmente no se cumplen.

Pero aún con dudas -ojalá nos equivoquemos- sobre si alguno de los artículos que se proponen son de aplicación práctica pero jamás con el fin que se persigue, -como la tasa de alcoholemia o la conducción temeraria-, abogamos por una rápida definición sobre este tema destacando dos aspectos fundamentales del proyecto. El primero y fundamental es la creación de un instituto -la Unidad Nacional de Seguridad Vial- como agente regulador de actividades vinculadas con la problemática del tránsito y segundo que trabajará en la órbita de la Presidencia, al igual que la Junta Nacional de Drogas.

Según este proyecto de ley, esa privilegiada ubicación dará el margen de ejecutividad necesario para instrumentar políticas de estado efectivas y que tengan como objetivo inmediato, entre otros, uniformizar criterios y dar cumplimiento a las normas generales del tránsito en todo el territorio nacional. Sentará jurisprudencia en lo penal además. Por otro lado la puesta en funcionamiento de un Registro Nacional de Conductores y Vehículos Infractores, más los estudios tendientes a implementar el seguro obligatorio de responsabilidad civil por daños a terceros, son en nuestra modesta opinión puntos salientes también para el interés y beneficio de toda la comunidad.

Países como Chile con su Conaset, Colombia o España con su Dirección General de Tráfico, son paradigmas a tener en cuenta en la búsqueda de experiencias para neutralizar los complejos problemas que presenta el tránsito.

Este proyecto de ley, reiteramos, necesita pronta aprobación parlamentaria.

La creación de esta Unasev, a partir de enfoques técnicos, posibilitará la definición de programas sustentables entre otros de educación, salud, prevención, control y fiscalización, los que lejos de posiciones político-partidarias que las víctimas no entienden, su finalidad será la de asegurar una mejor calidad de vida de todos los uruguayos.

Arturo Borges. Director del Instituto de Seguridad y Enseñanza Vial (ISEV)

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