La política de bajar la tolerancia de alcohol en sangre permitida para los conductores de 0,8 gramos a 0,3, contenida en la ley de tránsito, es para la Asociación Uruguaya de Empresas Aseguradoras "razonable" y acompasa la tendencia mundial.
Mauricio Castellanos, vocero de la asociación, manifestó que lo que "hay que cambiar" son los patrones culturales de los conductores para que cada cual asuma la responsabilidad que le corresponde.
"Los 0,8 actuales están excedidos de los parámetros internacionales e incluso de la lógica", señaló al ser consultado por El País.
Asimismo consideró que la ley representa "un avance sustancial" respecto a la "caótica realidad", dado que ahora el tema se considera con un "enfoque nacional y no departamental".
Desde el punto de vista del Banco de Seguros del Estado todas aquellas medidas que contribuyan a mejorar la circulación son "bienvenidas".
Luis Inthamoussu, gerente general del organismo, dijo que considera que "el límite debería ser cero porque conducir con algo de alcohol puede producir accidentes".
Inthamoussu dijo que en la mayoría de los casos en los que el conductor siniestrado había bebido alcohol, los índices promedio se ubican por encima del 1,5 gramos, llegando incluso al 3,0. "Si la autoridad decide que el límite es 0,3 así será para el Banco, sin excepciones", afirmó el jerarca.
Las pólizas de seguros no especifican los límites, pero dicen que si una persona excede el máximo permitido por ley entonces el siniestro queda excluido. En otras palabras: no cobra.
La semana pasada el gremio de trabajadores del transporte (la Unnot) manifestó discrepancias sobre el límite de 0,3 gramos de alcohol por litro de sangre.
Esa es una de las medidas contenidas en la ley de tránsito, votada la semana pasada por Diputados y que hoy jueves ingresaría a la Comisión de Tránsito del Senado.
juicio. Para el abogado Eduardo Sáez, especialista en accidentes de tránsito, los cambios que prevé la nueva ley puede tener "terribles consecuencias". "Las compañías aseguradoras excluyen de la póliza a quien exceda los límites que impone la ley. Esto implica que, por ejemplo, si un padre de familia fallece al ser embestido por un automovilista que tomó una cerveza y supero el 0,3, su familia no gozará luego de un juicio civil para acceder a la justa indemnización que le compense la perdida del cabeza de familia", afirmó.
El especialista dijo además que "aun si la familia tuviere la suerte de que algún abogado tomara el caso" el trámite legal contra el victimario puede insumirles unos seis años.
Añadió que "el victimario, que supo tener seguro y creía estar circulando tranquilo con su patrimonio asegurado, se verá que habiendo pago siempre el seguro, ha sido excluido y en consecuencia deberá hacer frente a la reclamación con su patrimonio".
El 10,6% da positivo
En lo que va de 2006, la IMM realizó 7.040 espirometrías, de las cuales 750 dieron positivo (más de 0,8 gramos de alcohol por litro de sangre). La comuna no registra cuánto alcohol tenían los que dieron por debajo de 0,8.