EDWARD PIÑÓN
- ¿Cuál es el Nacional que piensa construir Alarcón?
- Quiero un Nacional que haga muchas cosas más de las que ha hecho hasta ahora. Quiero un club que represente el sentir de los uruguayos y que además de ganar en la cancha gane en las otras canchas, que son las de la vida. A lo mejor esto a los hinchas no les gusta, porque a lo único que aspiran es a ganar el domingo, pero nosotros tenemos domingos todos los días y hay que ganar en todas. Tenemos que ser un club solidario, tenemos que ser una gran escuela de chicos uruguayos, tenemos que ser la marca número uno del país, tenemos que ser un embajador del Uruguay en el exterior.
- ¿Cree que es posible lograr esa transformación, que el hincha no piense exclusivamente en la victoria del domingo?
- Creo que ser de Nacional es una identidad, representa un estilo de vida. Por ejemplo, nosotros no somos un cuadro que solamente con el triunfo quedamos satisfechos, nosotros queremos jugar bien. A otros cuadros sólo les interesa ganar y como sea, a nosotros nos gusta ganar con señorío. Sabemos ganar y sabemos perder. Ese es el perfil del club y creo que los cambios se han hecho y se están recorriendo, porque el país está en una situación de cambio.
- ¿Pero en el fútbol es viable ese cambio, cuando la gente lo que quiere son alegrías deportivas?
- Estamos hablando de un punto de vista conceptual, ¿qué es lo que siente un hincha cuando ve la camiseta? ¿Ve a Atilio García? ¿Qué son los colores de Nacional? Los colores de Nacional son los de la patria, es un club que está profundamente vinculado a la historia de este país. Es el club de los orientales y ese es el origen de nuestra institución y ese es el concepto macro. Después, cuando se tira el cable a tierra, eso se transforma en el éxito del domingo, quién es el técnico, cómo está el jugador en la cancha, pero también queremos hacer obras, porque Nacional tiene una sede fantástica. Y yo pregunto, ese hincha que quiere ganar el domingo, ¿le importa o no le importa tener una sede, un estadio como el Parque Central o una concentración como Los Céspedes? Le importa. A los hinchas les importa tener un cuadro sólido, que sea sustentable, porque así es como llegan los éxitos deportivos.
- ¿No teme que esto le signifique un costo político, porque es más fácil hablar de conquistas y de jugadores?
- Hay que ser muy claro, a la gente no hay que venderle espejitos de colores, hay que decirles la verdad. Explicarles de qué forma vemos el club y si ellos lo ven de otra que no nos voten y busquen otro candidato y que después les exija a ellos. Nosotros no proponemos un triunfo fácil y si piensan que vamos a salir campeones de América en dos o tres años van a tener que votar para otro lado. Nosotros queremos salir campeones, pero para lograrlo tenemos que hacer otras cosas previas.
- ¿O sea que no piensa en una Libertadores dentro de su supuesto mandato?
- No, lo que quiero es que mis hijos y mis nietos festejen un campeonato de América, porque yo tengo miedo que si el objetivo es ser campeón de América en mi mandato a lo mejor el club dentro de poco tiempo no existe más.
- ¿Quiere manejar un club con libertad económica?
- No puedo manejar un club pensando en los embargos, tengo que pensar en cómo engordo el club. No puedo preocuparme de apagar incendios, tengo que trabajar para que no haya fuego.
- ¿Cuál es la transformación para engordar el club?
- No vengo con fórmulas mágicas. Manejar un club es como manejar tu casa y no se puede gastar más de lo que se gana. El club está encerrado, ahogado, porque hay muchos actores en este tema del fútbol y la situación financiera es incómoda. Hoy esos problemas son graves, que pueden significar un disparo en la sien. Esto es lo que tenemos que cambiar y para lograr eso hay que hacer un recorte presupuestal muy grande, además de desarrollar otras áreas. Tenemos que tener un departamento de marketing, un gerente comercial, un desarrollo de la marca del club, hay que hacer una campaña social, potenciar el Parque Central, dar más servicios para el asociado y fundamentalmente negociando bien con los empresarios, porque los intermediarios son necesarios pero con un relacionamiento mucho más sano, más equitativo.
- ¿En Uruguay es posible tener un negocio más equitativo con los empresarios?
- Lo que hay que hacer es tender puentes, no tenemos que pelear, hay que explicarles que el club hace fuertes inversiones en infraestructura para que ellos puedan hacer buenos negocios.
- Hoy los negocios se hacen de acuerdo a las bases que plantean los empresarios. ¿Cómo se cambia ese aspecto?
- Cada uno es dueño de su destino, nosotros planteamos esta visión, los intermediarios tienen la propia y acá hay dos posibilidades: nos ponemos de acuerdo o no nos ponemos de acuerdo.
- ¿Cómo negociaría con Paco Casal, por ejemplo?
- No me gusta personalizar, porque yo creo que este tema no es específicamente con este señor si no con los empresarios en general. Primero, antes de hablarlo con los empresarios, tenemos que tenerlo decidido nosotros. ¿Estamos todos los dirigentes de acuerdo con este pensamiento? Porque antes de las elecciones todos están de acuerdo, lo que no sé si van a estar de acuerdo después, cuando los hinchas presionen, cuando los formadores de opinión impongan o planteen determinadas cosas. Porque yo digo, si se da una tercera derrota consecutiva, ¿vamos a seguir pensando lo mismo? Esas son las fortalezas que tienen los que están en la vereda de enfrente; entonces, en la medida que tengamos una convicción muy sólida veremos en qué medida esto se puede llevar adelante. Pero acá no se trata de romper de golpe, se trata de ir cambiando las circunstancias.
- Habla de ideas sólidas, de unidad, pero ¿cómo explica su unión con Della Valle cuando en el pasado tuvieron diferencias muy marcadas?
- En primera instancia no me siento dueño de la verdad y no creo en las unanimidades. Tengo mucho respeto por las visiones distintas y por las trayectorias. Víctor (Della Valle) es un referente muy grande y es bueno juntarte con gente que opina distinto para asegurarse de equivocarse menos. Si tengo gente que me dice "cuidado, que allí puede haber una cáscara de banana" y me explica y me enseña, con seguridad que el camino se hará de mejor manera.
- ¿Está dispuesto a pedir la renuncia de un compañero de directiva que se aparte de su línea de conducción?
- Se trata de un respeto a la institución, no de un club presidencialista o de respaldo a Ricardo Alarcón, y es para evitar las luchas intestinas.
- ¿No va a importar quién sea?
- Obvio.
Ex jugadores comprometidos con los colores
- ¿Qué es lo que más le gustaría hacer en Nacional?
- Crear un liceo, en marzo de 2008, para los 120 juveniles que tenemos en la institución. Nacional tiene una responsabilidad social, debe contribuir a mejorar la calidad de nuestros jóvenes y hay que convencer a los padres que los chicos que se dedican al fútbol deben cultivarse como personas. Necesitamos un centro de estudios y lograr así un cambio cultural. Además, de esa forma, también se logrará una mayor identificación de los jóvenes con el club, tendrán un mayor compromiso con la institución y nosotros un mayor valor de negociación con los empresarios.
- Tiene el presupuesto definido y manejable, pero aparecen ex tricolores con ganas de volver. ¿Qué hace?
- Como hincha digo que los quiero a todos, ahora como presidente hay que pautar algunas normas, que no pasan por el tema presupuestal sino por un tema conceptual. Esos jugadores, ¿están dispuestos a ir al interior y sentarse en una plaza a firmar las camisetas para lograr aumentar el caudal de socios?, ¿están dispuestos a sentarse con los viejitos, a abrazarlos?, ¿están dispuestos a ser líderes y referentes de la parcialidad? Pasa por muchas áreas y a lo mejor el desvío se hace.
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