Diputados votaron que el nivel permitido de alcohol en sangre para los conductores baje del actual 0,8 gramos por litro, a 0,3. Trabajadores del transporte y especialistas lo consideran exagerado: el estándar internacional es 0,5 gramos.
En la madrugada del viernes fue aprobado en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de Tránsito y Seguridad Vial que crea la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) y penaliza con prisión a conductores que manejen bajo los efectos de drogas psicoactivas.
El proyecto sigue ahora su camino en la Cámara Alta, donde posiblemente se trate este mes debido a que es un tema prioritario para el gobierno.
El texto innova al incluir fuertes sanciones a los conductores que infrinjan la normativa de tránsito. De ser aprobado tal como está, puede llevar a la cárcel a muchos imprudentes.
Los trabajadores del transporte agrupados en la Unott plantearon reparos al texto de ley aprobado en el Diputados.
Consideran que la ley se contradice cuando por un lado inhabilita a un conductor al que se le detecte la cantidad de 0.3 gramos de alcohol por litro de sangre, y al mismo tiempo en otro artículo penaliza con prisión aquellos que manejan bajo los efectos de drogas, sin establecer mínimos permitidos.
Conductores de vehículos o de tracción animal de cualquier género que sean encontrados en estado de alteración producida por drogas psicoactivas, incluido el alcohol etílico, serán castigados con la penas de seis meses a dos años de prisión, no pudiendo volver a conducir por cinco años, dice la ley.
"Vamos a ponernos de acuerdo ¿0,3 o nada?", dijo a El País Fredy González, integrante de la Comisión de Seguridad de Unott. Esa cantidad representa, por ejemplo, una copa de vino.
Arturo Borges, director del Isev, considera que la ley es positiva porque "unifica" en el nuevo órgano normas y criterios de fiscalización que estaban diseminados.
Sin embargo se mostró escéptico con respecto al límite de 0,3 gramos de alcohol por litro de sangre. Considera que es "difícilmente aplicable en la realidad social uruguaya". "¿Qué pasará si se aplican controles en la puertas de los restaurantes?", se preguntó. Para el experto, la cuestión pasa por la fiscalización: "disuade más el control que los decigramos permitidos", aseguró.
TEMERARIA. El representante de Unott dijo que algunos de los artículos, como el referido a la "conducción temeraria", son "estúpidos": ¿A juicio de quién la conducción puede ser temeraria?, arguyó. González también se quejó de que se haya elevado el proyecto "sin agotar la instancia de consulta a los principales interesados, los trabajadores del transporte", que estimó en 10.000 personas.
El artículo 55, "conducción temeraria", establece que el conductor que viole "ostensiblemente" las normas básicas de seguridad vial, "de manera de poner en riesgo real o potencial la vida e integridad de las personas", será "castigado con la pena de seis meses de prisión a tres años de penitenciaría".
El diputado oficialista por el departamento de Canelones, Horacio Yanes, dijo si bien está "convencido" del espíritu de la ley, quedaron "algunos planteos muy generales, como el artículo referido a la conducción temeraria". Los márgenes y detalles deberán incluirse en la reglamentación, una vez se apruebe en el Senado, dijo Yanes.
La ley también castigaría con prisión (más multa de $ 148.000) al que destruya, modifique, oculte, cambie de lugar o apague una señal de tránsito colocada en la vía pública.
Se pena con seis meses a dos años de prisión (más una multa de $ 296.000) al que altere la escena del siniestro (moviendo los vehículos, por ejemplo) en caso de accidentes graves.
Escalas y teléfonos celulares
No hay países que apliquen "el 0,3". La media en el mundo es 0,5. En Suecia y Noruega es 0,2. Reino Unido permite hasta 0,8, Argentina 0,6 y Brasil 0,5 según el experto Arturo Borges. Hablando de conducción temeraria, el diputado Yanes puso como ejemplo el uso del celular al volante. Si se considera delito dependerá de la reglamentación o el criterio del juez.