Quienes hoy pasen por la explanada de la Intendencia de Montevideo, se llevarán una sorpresa. Al lado de la réplica de "El David" habrá otro, idéntico, pero mucho más gordo.
La puesta en escena apunta a sensibilizar a la población sobre el problema de la obesidad en Uruguay en el marco del 22° Congreso Uruguayo de Cardiología. La iniciativa fue concebida y realizada por el laboratorio Roche
Las reacciones a la iniciativa fueron muy variadas; jóvenes, adultos y ancianos conversaron con El País Digital sobre el "hermano gordo" del David.
Una joven entusiasta de la comida natural comentó que le parecía muy bien que se pusiera en el tapete un tema como la obesidad, aunque no le pareció que esa manera fuera la más correcta ya que "algunas personas se pueden sentir ofendidas por la escultura. (…) Además está mal la idea de que tenga que existir un cuerpo o una silueta ideal. Lo que hay que hacer es comer bien y sano".
No fue lo mismo para un señor ya entrado en años que argumentó que si alguien se ofende es porque no quieren comprender que "a veces la mejor manera de que la gente tome conciencia de lo que ocurre, es ser directo y chocante si es necesario".
Quien pasaba con una cámara no resistía la tentación de sacar una foto. Ése fue el caso de un grupo de cuatro turistas estadounidenses que —junto a un guía— pararon por unos minutos a mirar lo que estaba ocurriendo.
Karen, una de las turistas bastante entrada en años y en kilos (Estados Unidos es uno de los países con mayor problema de obesidad del mundo), no le interesó el tema más que para unas fotos. Tampoco quiso hablar demasiado. Cuando se le preguntó si pensaba correcta la forma en que se estaba exponiendo el tema, se encogió de hombros e hizo un gesto como diciendo "hay cosas más importantes".
El País Digital