Policías y militares en campaña contra Sida

Programa. Desde hace un año, instruyen a efectivos en prevención

ROSARIO TOURIÑO

Desde hace un año, las fuerzas militares y policiales están recibiendo capacitación para la prevención del VIH-Sida. Los uniformados son ahora también protagonistas del combate de un virus que infecta a dos uruguayos por día

En los cuarteles y los destacamentos también se habla del Sida y de cómo prevenirlo. Eso quedará en claro hoy en la conmemoración del Día Internacional de la Lucha contra esa enfermedad. Representantes de los ministerios del Interior, Defensa y Salud Pública presentarán hoy el proyecto "Fortalecimiento de las actividades de prevención en VIH-Sida entre los Servicios Uniformados".

La directora del Programa Nacional de Sida, María Luz Osimani, explicó a El País que la iniciativa se estuvo desarrollando durante un año "hacia adentro", y que hoy se presentará a la población.

No sólo se comentarán los resultados de la experiencia, sino que además los propios efectivos de la Dirección Nacional de Bomberos entregarán folletos y preservativos en la plaza de los Treinta y Tres Orientales. Una "movida" similar se producirá en el Hospital Policial y en la Dirección Nacional de Cárceles. En las actividades, los efectivos que participan en la capacitación estarán además identificados con un pin. "Por primera vez las fuerzas realizarán acciones dirigidas hacia la población general", narró Osimani.

La socióloga, que dirige el programa oficial, relató que la primera etapa de la iniciativa estuvo a cargo de los propios técnicos de los ministerios de Defensa y del Interior. Estos a su vez comenzaron a formar "instructores" o "replicadores" dentro de la propia fuerza. Para impartir las diferentes medidas de prevención, se utilizaron materiales del propio programa y también de Onusida.

Precisamente, Osimani remarcó que iniciativas de estas características son promovidas por Naciones Unidas. "Los gobiernos tienen un fuerte mandato de trabajar en este sentido", apuntó. La técnica explicó que la comunidad internacional argumenta que las fuerzas uniformadas están en contacto directo con la población, participan en misiones de paz y además, también tienen en sus filas a efectivos seropositivos.

DISCRIMINACIÓN. Otro de los puntos fuertes de la propuesta es el combate de la discriminación. La directora aseguró que actualmente, cuando se detecta que un efectivo es portador de VIH ya no se lo cesa de la fuerza, sino que se le procura algún tipo de tarea más adecuada a su situación. El ser seropositivo sí es una limitante para el ingreso, algo que también ocurre con otras enfermedades que pueden afectar el rendimiento físico como la diabetes.

Osimani se mostró muy satisfecha por el éxito que ha tenido el programa, sobre todo por los tabúes y los prejuicios que lograron ser rotos. Las autoridades incluso estudian la posibilidad de que la prevención de VIH-Sida se incorpore a la currícula de formación de las fuerzas militares y policiales.

FEMINIZACIÓN. Pero la conmemoración también se centrará en otro de las aspectos que más preocupa: la feminización de una epidemia que ya ha afectado a 9.649 personas. A principios de la década del 90, una mujer cada nueve hombres adquiría el virus. En la actualidad, ya son dos hombres por cada una mujer.

El impacto sobre los sectores más jóvenes también inquieta. El tramo etáreo que más sufre la transmisión del VIH es el que va entre los 25 y los 34 años, pero se ha disparado la incidencia en los adolescentes de 15 años. La causa de transmisión mayoritaria ha sido la sexual.

Por eso, las autoridades ministeriales han lanzado una fuerte campaña centrada en el uso del preservativo y dirigida sobre todo a las mujeres. En uno de los afiches más divulgados, sobre la imagen dibujada de una mujer se lee la frase: "Conmigo con condón".

El concepto publicitario no sólo apunta a que las mujeres esgriman su derecho al uso del preservativo, sino que también ellas adquieran y lleven en su cartera el dispositivo. Algunos referentes de la comunidad católica criticaron el mensaje por entender que trivializa las relaciones sexuales y desmerece la imagen de la mujer. Osimani argumentó que la campaña apunta a que la mujer, en tanto parte más "vulnerable" de la relación "tenga sexo seguro y saludable, sin promiscuidad, ni censura en su actitud".

El mismo eslogan identifica al espectáculo musical que se desarrollará hoy en el Velódromo Municipal, que apuesta a un fuerte impacto en el público juvenil. "Se trata de generar un ámbito distendido para llegar de mejor manera con información a muchos jóvenes a los que habitualmente resulta más complicado llegar. Que les hablen a sus pares en su idioma", advirtieron los organizadores.

Cada vez es menos terminal

La especialista en infectología Graciela Pérez remarcó que "el Sida no es más equivalente a enfermedad terminal". Los tratamientos de alta generación disponibles han reducido considerablemente las tasas de mortalidad. Los pacientes ahora pueden vivir como enfermos crónicos.

En Uruguay hay 1.500 personas en tratamiento. Uno de los mayores desafíos es asegurar la continuidad de la terapia, en virtud del alto número de pastillas que se deben consumir. Para que el tratamiento dé resultado, debe existir un 95% de adherencia, esto es que el máximo de olvido permitido es una sola pastilla por mes. A Uruguay acaban de llegar dos fármacos de última generación que mejoran la calidad de vida de los enfermos, en virtud de que reducen la ingesta de comprimidos.

Kivexa (una combinación de abacavir y lamivudina), por ejemplo, implica la toma de una píldora diaria, cuando normalmente el enfermo consumía cuatro. Telzir (cuyo principio activo es el fosamprenavir) representa la ingesta de dos comprimidos cada 12 horas.

El catedrático de Infectología, Eduardo Savio, dijo recientemente en un seminario que en el país se insiste demasiado con fármacos que surgieron hace diez años. "Acá estamos amparados por drogas que ya no se usan en el mundo. Van a terminar pagando los pacientes y no quien decide la compra", apuntó.

Otra de las novedades importantes es que a partir de enero de 2007 estarán disponibles en el país los "test de resistencia", exámenes que permitirán detectar a tiempo las mutaciones del virus y así prescribir con mayor efectividad los tratamientos. Cada test tiene un costo de U$S 200, pero permitiría ahorros por eventuales resistencias.

El perfil de la epidemia

En Uruguay se han notificado hasta el momento 9.649 casos de VIH-Sida. (6.702 portadores y 2.947 en etapa Sida).

En 2006, se registraron 619 casos (495 VIH y 124 de Sida). Esto implica que se conocen dos casos por día.

La prevalencia en 1996 era del 0,24%. En 2004, pasó a ser del 0,45% (por lo cual se duplicó).

De las 2.947 personas que pasaron a etapa Sida, sólo fallecieron 1.477 (el 50,1%).

La edad de máxima incidencia del VIH es entre los 15 y los 34 años, aunque afecta a todos los grupos etáreos.

El 65,7% de los infectados son hombres y el 34,0% son mujeres. El 76,4% de los casos se notificaron en Montevideo y el 22% en el Interior.

El 65,3% de los infectados de VIH son heterosexuales (2.912 personas), el 13,4% son homosexuales (597), el 12,4% bisexuales (553), el 4,9% trabajadores sexuales (219) y el 4% trabajadoras sexuales (176).

Música y lazos rojos

Árboles de diferentes barrios de Montevideo amanecerán hoy envueltos en lazos rojos. A la hora 17 comenzará un espectáculo en el Velódromo Municipal. Actuarán Lavanda, Falta y Resto, Abuela Coca y otras agrupaciones. La entrada es gratuita, pero los asistentes deben retirar sus invitaciones en el MSP o imprimirlas en Montevideo.com.

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