Desde la próxima semana los supermercados sentirán en forma notoria la falta de productos lácteos si se mantiene el nuevo plan de movilizaciones adoptado por la federación de obreros, que afecta fundamentalmente a Conaprole.
Algunos comercios ya tuvieron problemas ayer en Montevideo, después de que los trabajadores iniciaron un "bloqueo" en el reparto de subproductos lácteos (helados, postres, yogures, manteca y otros). El sindicato permite la libre salida de leche.
En las plantas de Montevideo hubo un paro de tres horas ayer y sólo salieron camiones con bolsas de leche. Por lo menos hasta la tarde no se habían cargado otros productos lácteos, confirmó a El País el presidente de Conaprole, Jorge Panizza. Además, explicó que estos productos tienen "alta rotación" y poca vida útil. Por lo tanto, el presidente de la cooperativa entiende que el efecto se notará "de inmediato" si se mantienen las medidas sindicales anunciadas esta semana.
Consultado por El País, Roberto Couce -gerente de compras de las cadenas Disco, Devoto y Geant- afirmó que los supermercados todavía no han sentido el efecto de las nuevas medidas. Pero admitió que el stock no supera "los tres o cuatro días". "Hay que esperar que pase el fin de semana a ver qué sucede. Nosotros generalmente recibimos entregas diarias. Esperemos que reine la cordura", dijo Cauce.
En cambio, la cadena Súper Fresco y Multi Ahorro "ya comenzó a sentir problemas" y faltan algunos productos de las líneas de yogures. Uno de los gerentes de la empresa, Fernando Iraola, explicó que se trata de artículos perecederos y que inevitablemente se "depende" de la entrega diaria.
MEDIDAS. El sindicato lácteo realizó ayer una protesta frente a la planta de Conaprole en la calle Magallanes, donde hubo corte de calle y quema de cubiertas. El conflicto ya lleva más de 80 días y esta semana volvió a fracasar una negociación, cuando la cámara láctea no asistió a una reunión de negociación pactada previamente. La decisión empresarial se tomó en respuesta a paros realizados en varias plantas de Conaprole en el interior.
Con este panorama, el gremio resolvió un "bloqueo" en el reparto de subproductos lácteos. El dirigente Roberto Galli dijo a El País que el sindicato mantiene un "compromiso" con la población de "asegurar el reparto de la leche fresca". Pero aclaró: "No saldrá un queso ni un litro de yogur".
El plenario de la federación láctea se reunirá esta mañana y más tarde lo hará el secretariado ejecutivo del Pit-Cnt para definir el camino a seguir. "Tenemos indignación por la posición de la empresa, que desplantó al movimiento sindical y al gobierno", comentó Galli.
ENOJO. En tanto, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Wilson Cabrera, no ve una salida a la vista en el conflicto. "Que alguien le diga a esta gente (el sindicato) que se equivocó. Destrozó a una empresa que paga excelente a sus trabajadores y que además ofrece muy buenas condiciones de trabajo. Falta sentido común", afirmó Cabrera a El País.
El productor entiende que uno de los problemas es que el gobierno de Tabaré Vázquez "respalda" al gremio y "le da toda la razón". Contó que altos dirigentes del Pit-Cnt le han admitido en conversaciones informales que a los sindicalistas del sector lácteo "se les fue la mano". Cabrera está convencido de que los tamberos se encuentran "desamparados" y ven "caer" a la cooperativa láctea.
Preacuerdo en Parmalat deja a Conaprole en centro de la crisis
La estrategia de varias empresas lácteas de firmar acuerdos con sus trabajadores y salir del conflicto comenzó a hacerse más fuerte. De hecho, en la madrugada de ayer Ecolat-Parmalat firmó un preacuerdo con el sindicato de base, que debe ser refrendado hoy en el Ministerio de Trabajo.
La firma del preacuerdo fue confirmada desde tiendas sindicales y por el Ministerio de Trabajo. En cambio, un gerente de Parmalat consultado ayer por El País declinó hablar del tema. Parmalat es la segunda empresa en ventas en el sector lácteo, con 400 empleados y un sueldo promedio en planta de $ 7.500. Con cuatro ajustes, el convenio firmado regirá por dos años y tiene un porcentaje de aumento mayor al decreto firmado por el gobierno para toda la industria láctea, que el sindicato cuestiona. También se han firmado preacuerdos en la firma Bantol (ex Caprolet) de Tarariras (Colonia) y -semanas atrás- en Lactosan de San José. En este último caso, hubo problemas para firmar el acuerdo definitivo porque la empresa exige una cláusula de paz y el sindicato la rechaza.
Así, el principal foco del conflicto se mantiene en la cooperativa Conaprole.
Contactos en busca de salida
El director de Trabajo, Julio Baráibar, entiende que a Conaprole "no le conviene" quedar "sola" en el conflicto lácteo, luego de que ayer Ecolat-Parmalat llegó a un pre acuerdo con sus trabajadores (ver nota aparte). A pesar de que en los últimos días el enfrentamiento volvió a aumentar, Baráibar dijo a El País que "están dadas las condiciones" para que la próxima semana se llegue a un acuerdo definitivo en el conflicto. El jerarca contó que mantiene contactos "varias veces por día" con las dos partes.