Bagdad - En el ataque más letal desde el comienzo de la guerra en Irak, presuntos milicianos suníes utilizaron hoy tres vehículos cargados con explosivos y dos proyectiles de morteros para matar a por lo menos 157 personas y lesionar a 257 en el vecindario chií de ciudad Sadr, dijo la policía.
Los chiíes respondieron de manera casi inmediata, lanzando al menos 10 proyectiles de morteros contra la mezquita Abu Hanifa de Azamiya, la más sagrada para la etnia suní en Bagdad, matando a una persona y lesionando a por lo menos 14. El ataque dejó un hueco de un metro en la cúpula y causó daños severos en el interior del edificio.
Otros ocho proyectiles de morteros también cayeron en la Asociación de Eruditos Musulmanes, la organización suní más importante del país. La policía dijo que no se registraron lesionados.
Las bombas y los proyectiles de mortero detonaron con intervalos de 15 minutos a partir de las 3.10 de la tarde. Los blancos fueron el mercado Jamila y al-Hay, y la plaza al-Shahidein de Ciudad Sadr. Al mismo tiempo, otros morteros cayeron en las plazas al-Shahidein y Mudhaffar del mismo vecindario, expresó la policía.
El brigadier general Abdul-Karim Jalaf, portavoz del ministerio del Interior, declaró al canal de televisión estatal Iraqiya que además de los vehículos que explotaron, la policía detuvo a un atacante suicida que planeaba detonar su automóvil y otros tres permanecían prófugos. Ofreció los números de las patentes de cada uno de los vehículos y pidió a la población que informara a las autoridades si los veía.
Mientras las explosiones cubrían la zona del noroeste de la capital con inmensas nubes de humo negro y dejaban las calles cubiertas con cadáveres calcinados y sangre, los residentes furiosos y milicianos chiíes salieron a las calles y efectuaron disparos al aire.
Ciudad Sadr es la cuna del Ejército Mahdi, la milicia leal al clérigo chií radical antiestadounidense Muqtada al-Sadr.
Poco después del ataque, milicianos del Ejército Mahdi rodearon el área y establecieron puestos de control y barricadas.
El gobierno impuso un toque de queda en Bagdad a partir de las 8.00 de la noche. Las autoridades dijeron que todas las personas y vehículos debían permanecer en sus casas hasta que un nuevo aviso.
Además, las autoridades mantuvieron un encuentro de emergencia en la casa del líder chií Abdul-Aziz al-Hakim, al que asistieron el presidente curdo Jalal Talabani, el vicepresidente suní Tariq al-Hashimi y el embajador estadounidense Zalmay Jalilzad, dijo un consejero de al-Hakim.
Posteriormente los tres funcionarios iraquíes aparecieron en la televisión nacional y al-Hashimi leyó una declaración en la que pedían calma y moderación, e instaban a los políticos a trabajar duro para reducir las tensiones sectarias.
"Pedimos que se revisen los planes de seguridad existentes del gobierno en Bagdad para proteger mejor a los civiles inocentes", dijo.
La violencia sectaria también estalló en otras partes de la capital iraquí hoy, cuando 30 insurgentes suníes atacaron el ministerio de Salud, controlado por los chiíes.
Los enfrentamientos se prolongaron durante tres horas y al menos siete guardias de seguridad del edificio resultaron heridos, expresó el teniente primero de la policía Maitham Abdul-Razaq.
Los ataques en Ciudad Sadr y el ministerio de Salud fueron el ejemplo más reciente de la expansión de la violencia sectaria entre suníes y chiíes, que ha dejado al país al borde de la guerra civil, o en medio de ella.
El canal de televisión estatal Iraqiya, mientras tanto, dijo que "terroristas que intentan tomar el control del edificio" atacaron con morteros al ministerio de Salud, en el norte de la capital.
Funcionarios de seguridad expresaron que cerca de 30 hombres armados, presuntamente insurgentes suníes, habían iniciado el ataque.
Los trabajadores del ministerio permanecían atrapados en el edificio, pero no se reportó de manera inmediata sobre víctimas.
El ministro de Salud Ali al-Shemari es un seguidor del clérigo al-Sadr, cuyo Ejército Mahdi ha sido responsabilizado de la muerte de miles de suníes.
Más temprano, las fuerzas iraquíes y estadounidenses realizaron un operativo en Ciudad Sadr, matando a cuatro iraquíes y lesionando a ocho. Otras cinco personas fueron detenidas en lo que fue el más reciente asalto en el vecindario chií, dijo la policía.
En un comunicado, el ejército estadounidense confirmó el operativo y dijo que era parte de los esfuerzos para encontrar al soldado secuestrado el 23 de octubre. No informó sobre víctimas, sin embargo.
AP