En sector textil aumentan envíos al seguro de paro

Crisis. El sindicato está preocupado por todo el sector

JUAN PABLO CORREA

Diciembre llegará con más envíos al seguro de paro en el sector textil y mientras los trabajadores intentan apurar soluciones, en el gobierno se admite que aún no hay medidas concretas para esta rama de actividad.

A esto se suma que los empresarios y los trabajadores siguen con posiciones muy distanciadas en el Consejo de Salarios (ver nota aparte).

En esta semana pasaron por el Ministerio de Industria, Paylana y Fibratex. En esta última y en Hilandería Sudamericana (Hisud) en diciembre habrá más envíos de paro.

Walter Chape, secretario de Organización del Congreso Obrero Textil, dijo a El País que de la plantilla de 328 personas con que cuenta Fibratex, 150 ya están en el seguro de paro y a fin de mes irán más. En el caso de Hilandería Sudamericana hay hoy 100 de los 170 empleados en el seguro de paro y los envíos se incrementarán en diciembre, agregó.

Chape dijo que preocupa la situación de las cinco empresas grandes de tejidos: Agolan, Dancotex, Fibratex, Hisud y Paylana. De ellas, Fibratex "está un poco más comprometida", seguida de Hisud y Dancotex y en el caso de la primera se están sondeando posibles inversores. Tampoco es mejor la situación en el sector del tejido de punto, donde han cerrado algunas empresas. "Sufren mucho las empresas chicas porque hay muchísimos talleres de punto en negro", señaló Chape.

Fuentes del Ministerio de Industria se limitaron a comentar a El País que Fibratex (que ya adelantó que cerraría a fin de año) y Paylana en esta semana "hicieron su planteo pero no estamos pensando en cosas concretas aún". Las medidas que se adopten, dijeron, "serán para todos" y no específicas para una firma en particular, advirtieron. Fibratex es una empresa fundada en 1944 que está teniendo ya algunas dificultades para cumplir con los pedidos que recibe.

Chape dijo que el COT intentará reactivar la idea de crear cadenas productivas, para que las empresas de tejido provean a los confeccionistas locales, algo que hoy prácticamente no ocurre. "Se va a intentar retomar a la brevedad esa idea. Hoy eso está quieto. No ha avanzado", reconoció Chape.

Chape admitió que "hay un gran problema de mercado" y señaló que los empresarios también atribuyen responsabilidad " a la falta de una política adecuada de parte del Estado".

Los industriales atribuyen la situación complicada al dólar bajo, la suba de costos, el aumento de la energía, las dificultades para colocar productos en Estados Unidos y la creciente competencia de China.

En el sector textil trabajan unas 6.000 personas con una remuneración promedio que oscila entre $ 5.000 y $ 6.000 en promedio. En el gobierno se reconoce que la situación es complicada pero se desvincula de ella a la actual cotización del dólar y se advierte que los salarios no representan parte importante de los costos empresariales del sector.

Los ministros de Economía, Danilo Astori y de Industria, Jorge Lepra, han dicho que un tratado de libre comercio con Estados Unidos sería vital para asegurar la supervivencia del sector textil local. Las exportaciones textiles uruguayas a ese país pagan aranceles no inferiores nunca al 18% y sufren la competencia de países que han firmado acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, como varios centroamericanos. La competencia china es también intensa.

Gobierno pide que haya rápido acuerdo

Las gremiales Asociación de Industrias Textiles del Uruguay y Punto Industrial Uruguayo plantearon ayer un sistema de ajuste salarial muy gradual que en dos años llegaría a un 5% de aumento para las categorías salariales muy sumergidas. Cinco categorías tendrían una mejora del 5% en dos años, otras cinco del 4%, seis del 3% y una del 1,5%.

Ayer el gobierno transmitió a ambas partes a través del director de Trabajo, Julio Baraibar, en una reunión de varias horas, la importancia de hacer todos los esfuerzos necesarios para llegar a un acuerdo cuanto antes dada la compleja situación del sector. El gobierno, transmitió el funcionario, aceptará la fórmula que acuerden trabajadores y empresarios.

Chape comentó que "económicamente no nos sirve para nada la propuesta" pero se mostró proclive a aceptarla, de todas formas, dadas las enormes dificultades del rubro si al mismo tiempo se modifican cinco puntos que el sindicato entiende que son perjudiciales como los descuentos por paro. El martes próximo ambas partes darán respuesta a los planteos recibidos.

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