LAUREANO BTTENBENDER
El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, hizo un fuerte llamado a relanzar las negociaciones sobre la Ronda Doha, al conmemorar en Montevideo 20 años de la Ronda Uruguay del GATT.
"En lo que tiene que ver con los logros de acceso al mercado, no se estuvo a la altura de las expectativas y lo que se espera ahora son nuevas oportunidades de ingreso a mercado. En esta ocasión, en la Ronda de Doha se tiene el potencial de reducir los subsidios que distorsionan el comercio a niveles mucho menores``, dijo Lamy en un discurso.
El diplomático consideró que el resultado de las elecciones legislativas en EE.UU., podrán influir en el cronograma de las negociaciones multilaterales, pero sostuvo que no lo harán en la esencia de la política comercial estadounidense. "Todas las leyes comerciales en EE.UU. necesitan el apoyo bipartidario, y esto ha sido cierto en el pasado y creo que seguirá siendo cierto en el futuro", enfatizó Lamy.
El director de la OMC participó ayer en una reunión de celebración del vigésimo aniversario del lanzamiento de la Ronda Uruguay del GATT en la que participaron el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, el canciller uruguayo, Reinaldo Gargajo, el de Brasil, Celso Amorim, los ministros de Industria, Energía y Minería, Jorge Lepra, de Ganadería, Agricultura y Pesca, José Mujica, y el ex canciller Sergio Abreu.
llamado. Al finalizar el encuentro, Lamy afirmó que "los actores principales que deben tomar resoluciones para la revisión de sus programas de subvenciones, Estados Unidos, Unión Europea, Japón e India, deben estar de acuerdo en hacerlo y esa es la clave, pero no significa que los demás no tengan que hacer esfuerzos, y lo harán en la medida que los otros lo hagan. Lo que debemos hacer es ponerle cifras a esos esfuerzos".
En torno a la decisión de reanudar las negociaciones dijo que "se tomó con aquellos miembros que están en la cocina de las conversaciones, por lo que la cocina está pronta, sólo que aún no hemos invitado a los ministros al comedor".
Los participantes en la "convocatoria de Montevideo" para celebrar los 20 años del lanzamiento de la Ronda Uruguay señalaron que esta es la hora de manifestar el liderazgo político y la visión estratégica necesaria para alcanzar los logros propuestos en 1996.
En una declaración de clausura, se sostiene que "esta etapa final de la Ronda de Doha, como lo fue la finalización de la Ronda Uruguay, exige una mezcla de determinación política y pragmatismo, pero por sobre todas las cosas, la más firme convicción de que no existen alternativas válidas y eficaces capaces de sustituir exitosamente al multilateralismo", en una clara alusión al impulso que tomaron los acuerdos bilaterales como respuesta al estancamiento de las negociaciones en la OMC.
En la declaración se agrega que los efectos de un fracaso en las negociaciones multilaterales, "excederían en mucho al terreno comercial, con implicancias globales para la economía y la seguridad mundial".
apoyo. Los cancilleres de Uruguay, Reinaldo Gargano, y Brasil, Celso Amorim, coincidieron con Lamy en la necesidad de concluir satisfactoriamente la Ronda de Doha.
"El fracaso de las negociaciones no es una opción", subrayó Amorim, el más enfático en señalar la necesidad de lograr el éxito, mientras Lamy llamó a "superar los prejuicios para poder crear un nuevo, más abierto y renovado sistema comercial multilateral a través de la conclusión de la Ronda de Doha".
Más modesto en sus planteamientos, el canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, dijo que su gobierno quiere "dar respaldo efectivo para que la Ronda de Doha llegue a un feliz término". Incluso advirtió que "de la salvación de esta ronda depende también el futuro de la Organización Mundial de Comercio``.