La preocupación comenzó a ganar a los operadores turísticos. Particularmente a los de Punta del Este, que temen una baja sustancial de público argentino. De todas formas, si el corte es sólo en Gualeguaychú, podría no incidir demasiado.
Los operadores de Punta del Este mostraron fuertes signos de preocupación por el nuevo bloqueo, ya que esto podría incidir negativamente en muchos turistas argentinos que proyectan viajar al principal balneario uruguayo. De todas formas, creen que la apuesta es convencer al público de la vecina orilla de que Punta del Este sigue siendo el mejor lugar para pasar el verano.
"Los turistas no quieren lío, quieren pasar sus vacaciones tranquilos, no quieren ser insultados por sus compatriotas en el puente, ni que le rompan el auto", dijo a El País Artigas Portela, secretario de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado.
"Es una situación muy complicada", agregó, "no sé cuál es la salida de todo este problema, porque si no se atacó a tiempo el año pasado, ahora es muy difícil. Por esta razón no sé qué puede hacer el gobierno".
Las opiniones no son iguales para todos los operadores. Para el titular del Centro de Hoteles de Punta del Este, Héctor Araújo, la situación es compleja, pero cree que muchos turistas optarán por la vía fluvial o aérea para llegar a la península. "El corte en los puentes tendrá una incidencia relativa en el tránsito de turistas argentinos hacia Uruguay", opinó.
De todas formas los casi 120 mil turistas argentinos que dejaron de venir durante la temporada pasada son un trago amargo para los operadores, principalmente para los comerciantes. Estos ahora deben adaptarse a un público de más alto nivel económico, dado que la clase media argentina es la que dejó de venir a causa del bloqueo.
El ex subsecretario de Turismo, Alberto Prandi, señaló ayer a radio El Espectador que el mayor signo de preocupación parte que desde ahora se esté anunciando un corte por tiempo indefinido. Prandi estima que ello terminará por desestimular a muchos que planeaban pasar sus vacaciones en Uruguay.
PERSPECTIVAS. El jefe de control de la Terminal Tres Cruces, Osvaldo Torres, estima que, con los datos existentes hasta ahora, las perspectivas para el verano "son buenas".
De todas formas, advierte que si el corte se extiende a otros puntos, como Paysandú-Colón por ejemplo, los efectos podrían ser muy negativos.
Torres recordó que en los momentos de mayor tensión del conflicto en el pasado verano, la actividad de la terminal cayó un 50%. Explicó que las empresas de transporte terrestre de pasajeros son las más afectadas por los cortes. "Si tienen que ir por Paysandú, tienen cuatro horas más de viaje", señaló. Esta preocupación ya existe a nivel oficial, donde se teme que algunas compañías terminen por suspender servicios en esa zona.
Por el contrario, las empresas fluviales se verán beneficiadas por una mayor demanda. En la temporada pasada el transporte carretero de pasajeros perdió 40% del servicio, que lo ganó el sector fluvial.
Por su parte, fuentes de Buquebus informaron a El País que la empresa dispondrá de un nuevo buque para este verano. Ello se debe en vista de la creciente demanda que tuvo durante el año. El servicio comenzará a operar desde diciembre y tendrá capacidad para 500 personas y 100 autos.