EDUARDO BARRENECHE
Gloria Botta tiene 60 años. Se levanta muy temprano junto con su marido para comprar lomos de pescado a un mayorista. Con resignación, arma cada día su carrito sobre la avenida Carlos María Ramírez sabiendo que sus ventas serán escasas.
Un año atrás, Adriana Chabert tenía un puesto ambulante de venta de artículos de marroquinería sobre esa avenida del Cerro. Tras enterarse de los cambios que ocurrirían en el transporte del barrio, optó por alquilar un local. Pensó que allí iba a vender mejor, pero la realidad fue otra.
La Farmacia del Cerro hace 55 años que funciona sobre la avenida Carlos María Ramírez. Raúl Cis, su propietario, debió adoptar tácticas financieras y de marketing para mantener con vida su negocio.
Botta, Chabert y Cis son algunos comerciantes afectados por los cambios en las paradas de ómnibus ubicadas sobre Carlos María Ramírez. Esos cambios, que comenzaron hace casi dos años y se realizaron por segunda vez hace cuatro meses, determinaron la caída de sus ventas mensuales entre un 40% y un 60%, afirman.
Pese a la merma de la recaudación, los negocios de los empresarios consultados continúan funcionando. Sin embargo, otros no tuvieron la misma suerte: cinco de los 35 negocios ubicados en esa zona comercial del barrio ya cerraron, indicaron integrantes de la Asociación Comercial del Cerro, Luis Romero y Rubén Ezquerre.
Según el farmacéutico Cis, los problemas para los comerciantes no comenzaron con la reubicación de paradas, sino con la habilitación de la estación de ómnibus del Cerro, hace un año y medio.
"Nadie va a venir a mi farmacia si todo el mundo va a tomar un ómnibus a la terminal ubicada dos cuadras más abajo", expresó. Una opinión similar señaló Botta, la vendedora de pescados.
DESTRUCCIÓN. En la sesión de la Comisión de Transporte de la Junta realizada el 8 de noviembre pasado, el edil interpelante, Fitzgerald Cantero (Partido Colorado), inquirió al director de Tránsito, Gonzalo de Toro sobre los problemas ocasionados por el tránsito de ómnibus en calles cercanas a la Terminal. "Ahora esas calles están destruidas. ¿Cuánto lleva gastado la IMM desde la inauguración de la terminal hasta ahora en reparar todas esas roturas viales?".
Las calles más afectadas por la circulación de los ómnibus son Pedro Castellino, Japón, Egipto, Ramón Tabárez, Santín Carlos Rossi y Carlos María Ramírez, afirman los empresarios.
Un informe del ingeniero Rolando Trucco de la División Vialidad, firmado el 28 de junio de ese año, señala que "es necesaria" la reconstrucción de 800 metros cuadrados del pavimento de Pedro Castellino.
Arreglos. En la sesión de la Junta, el asesor municipal Gerardo Urse afirmó que la mayor parte de los problemas edilicios de la terminal fueron arreglados por la firma constructora.
Agregó que los informes manejados por el edil Cantero van desde 2005 hasta julio de este año. "Hoy el estado de la obra es aceptable y se corrigieron casi todos los problemas allí planteados. No hay peligro de derrumbe como se habló en algún momento", expresó.
Según Urse, además de los beneficios de viajar en tres líneas, los cerrenses tuvieron otros como la rebaja del costo del boleto y el mejoramiento de líneas que sirven a la zona.
El farmacéutico Cis tiene una visión crítica. "Los cambios en el transporte -dijo- los resuelven bochos de escritorio que no vienen al lugar a preguntar cuánto afecta sus decisiones a la gente".
Las cifras
11.300 - Es la cantidad mensual en dólares que la IMM destina para los gastos de mantenimiento de la Terminal del Cerro.
23.000 - Es la cantidad de personas que utilizan por día los servicios de la estación de ómnibus situada en el barrio cerrense.
Grietas, fisuras y líneas sin horarios
A unos 20 meses de su inauguración, las paredes de la Terminal del Cerro ya sufrieron grietas, humedades y anomalías en sus instalaciones eléctricas. También hubo deficiencias en sus cámaras sépticas.
Un informe, fechado el 3 de abril de este año y elaborado por el arquitecto municipal Francisco Vespa, señala que se detectaron "fisuras" que acompañan los bloques de dos locales comerciales; una "micro-fisura" en una pared del local destinado a la IMM; humedad en locales y en el baño de damas y deficiencias en luminarias de calles aledañas a la estación de ómnibus.
Los integrantes de la gremial de comerciantes del Cerro, Luis Romero y el propietario de la Revista Cosmópolis, Rubén Ezquerre, se quejaron que las líneas que llegan a la terminal están descoordinadas. La línea 163, dijo Esquerre, "demora en pasar entre unos 20 minutos. Si un usuario pretende hacer un transbordo, debe esperar un buen tiempo en el andén de la terminal". Los empresarios pretenden que la IMM elimine la línea 126 y extienda el recorrido del 116 hasta el barrio.
Ofrecen locales comerciales sin terminar
La Intendencia estableció una zona de la estación para los artesanos que vendían en puestos situados sobre Carlos María Ramírez. Además edificó 10 locales para comerciantes interesados en establecerse frente a la terminal. No obstante, ese edificio adolece de varios problemas de diseño: los locales están separados de la terminal por una calle y una valla. La IMM realizó un llamado a interesados para arrendar esos locales. Sin embargo, el pliego tenía diferentes fallas y esta fue declarado desierta, coinciden los empresarios y las autoridades municipales de la estación. Los locales no tienen baños porque no hay saneamiento en la terminal. José Luis Camacho, funcionario de la IMM que administra la Terminal del Cerro, dice que la comuna realizará un llamado lo antes posible para alquilar esos espacios comerciales.