Bagdad - Un atacante suicida que se desplazaba en una minivan atrajo a un grupo de trabajadores a su vehículo prometiéndoles empleos y luego detonó los explosivos, matando a 22 personas y lesionando a otras 44 en ciudad de Hila, de mayoría chií, dijo la policía.
Otros ataques de presuntos insurgentes en diferentes áreas del país mataron a por lo menos 33 personas y lesionaron a 65, elevando la cantidad total de muertos en la jornada a 55.
Por otra parte, las fuerzas iraquíes que buscaban a cuatro estadounidenses y un austríaco secuestrados en el sur del país, detuvieron a cerca de 200 presuntos insurgentes, dijo la policía.
Policías enmascarados y con fusiles automáticos mostraron los sospechosos a la prensa en una comisaría donde los prisioneros permanecían con sus ojos vendados y fueron obligados a sentarse en el piso afuera.
El mayor general de la policía Ali al-Musaui expresó que los hombres fueron detenidos el sábado en la noche por soldados iraquíes que requisaron varias áreas al norte de Basora, ciudad que está a unos 550 kilómetros al sudeste de Badgad.
En Basora se encuentra la mayor parte de los 7.200 soldados británicos emplazados en Irak.
Un grupo de hombres armados, en tanto, secuestró al ministro de salud en su casa del norte de Bagdad, dijeron funcionarios del ejército y de la cartera sanitaria.
Los pistoleros llegaron en siete vehículos para capturar a Ammar al-Saffar, de la etnia chií, en su vivienda cerca del vecindario suní de Azamiya, expresó un funcionario del ejército que pidió mantener su nombre en el anonimato porque no estaba autorizado a difundir la información.
Al-Saffar es miembro del Partido Dawa del primer ministro Nuri al-Maliki y el primer funcionario importante del ministerio secuestrado, expresó Hakem al-Zamily otro de los viceministros de Salud.
En el ataque en el centro de Hila, una ciudad chií ubicada a unos 95 kilómetros al sur de Bagdad, la minivan se acercó a los hombres y luego hizo detonar sus explosivos cuando los trabajadores se encontraban a su alrededor, expresó el capital de la policía Muthanna Jalid Ali.
La tasa de desempleo es alta en todo Irak y los hombres se esfuerzan por alimentar a sus familias con trabajos eventuales como en obras de construcción. El domingo es día de trabajo en Irak, que es mayoritariamente musulmán.
``La explosión súbita sacudió todo el lugar y destrozó los cristales de una tienda cerca de donde yo estaba´´, dijo Muhsin Hadi Alwan, de 33, uno de los trabajadores heridos. ``El piso estaba cubierto con restos de personas y con sangre, y los sobrevivientes corrimos´´.
En Kirkuk, al norte de Irak, un atacante suicida detonó sus explosivos en un funeral curdo, matando a por lo menos tres personas y lesionando a 17, dijo la policía.
Por otra parte, las fuerzas estadounidenses e iraquíes dieron muerte a 12 insurgentes, detuvieron a 11 y liberaron a ocho rehenes iraquíes durante incursiones en Bakuba y dos poblados cercanos a Kirkuk, 290 kilómetros al norte de Bagdad.
Los cuatro guardias de seguridad estadounidense y su colega austríaco permanecen desaparecidos desde el jueves, cuando fueron secuestrados en una carretera cerca de Safwan, una ciudad de mayoría suní en la frontera con Kuwait.
En el plano diplomático, el canciller sirio Walid Moallem llegó a Bagdad para una histórica visita al país.
Moallem es el funcionario sirio de más jerarquía que visita Irak tras la caída de Saddam Hussein en el 2003, y su presencia es un paso adelante para la restauración de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
AP