Después de realizar conflictos en Pilsen y en Coca-Cola, la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) iniciará mañana una huelga en la distribución de la cerveza Patricia y de agua Salus en Montevideo, si la empresa que realiza el 80% del reparto en la capital no acepta otorgar aumentos salariales similares a los aprobados en Pilsen. Desde hace varios días la federación venía efectuando paros en la firma Malati, donde trabajan unas 140 personas.
La empresa no está afiliada a la Federación de Trabajadores de la Bebida (Fetrabe) y por eso allí no rige el acuerdo que se firmó hace dos semanas en Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC), que incluye un crecimiento en el salario real de 52% para los ayudantes y 18% para los choferes de camiones en 20 meses. Si la firma no acepta estos aumentos mañana arranca la huelga, dijo a El País el dirigente sindical Richard Read.
En forma paralela, Fetrabe finalmente aceptó pactar aumentos para los trabajadores del reparto de Coca-Cola, después de que fuera intimada por la empresa embotelladora a reestablecer el servicio ante las medidas sindicales. Coca-Cola inclusive rescindió los contratos con algunas decenas de empresas distribuidoras. Sin embargo, ayer Fetrabe y Coca-Cola negociaron durante casi todo el día la firma de un nuevo contrato, lo cual -si se concreta- daría por finalizado un complicado conflicto.
El sábado, el sindicato de Coca-Cola definió junto a Fetrabe los detalles de un nuevo convenio salarial entre las partes. Incluiría aumentos cercanos al 45% en un año para los trabajadores del reparto de Coca-Cola en Montevideo y parte de Canelones, más canasta familiar y doble aguinaldo, dijo a El País el presidente del sindicato de Coca-Cola, Antonio Adourian. El sueldo de los choferes quedaría en 16.000 pesos y el de los ayudantes en 12.000, afirmó el sindicalista. Pero es un hecho que los aumentos salariales para los trabajadores serán otorgados después de que Fetrabe dio el visto bueno, dijeron fuentes de la negociación. Coca-Cola financiaría el incremento.
Mientras tanto, la asamblea de Fetrabe analizaba anoche un documento entregado por Coca-Cola donde se establecen las nuevas condiciones de trabajo. Todo parecía indicar que los fleteros lo aceptarían. De todos modos, Montevideo Refrescos SA publicó ayer en la prensa un aviso de trabajo, en el que convoca a choferes y ayudantes para sumarse a un nuevo sistema de distribución.
Fuentes de la empresa dijeron a El País que Coca-Cola "garantizó el trabajo" a los empleados afiliados a la FOEB, más allá de quién realice la distribución. Así lo comunicó la firma a FOEB, al sindicato de Coca-Cola y al Ministerio de Trabajo.