REBAR
Vamos a ver. Tratemos de organizarnos para recordar cómo fueron accediendo al corazón de Nicole Neumann, los hombres de su vida (... y de bajada).
Hagamos un marcador, para contemplar el orden de llegada: 1°, Adrián, relacionista público; 2°, Matías, empresario; 3°, "Nacho", cantante y guitarrero; y 4°, Fabián, futbolista. Por si hay alguien entre ustedes que esté preguntándose "¿Quién es Nicole Neumann?, a ese alguien le informo.
Cuando tenía 15 años, la mamá la descubrió como "Lolita" hot. A los 16, ya era "Lola". A los 17, se consagró como doble "Lola" y salió, de frente, a buscar su futuro como estrella. Con quien primero se estrelló fue con Adrián, que le ofreció su experiencia en las relaciones públicas, y más precisamente, en las privadas. Nueve años mayor que ella, la invitó a conocer París: y cuando la bebota, inocentemente, mirando la Torre Eiffel le preguntó si de eso tan grande partían los nenes hacia todo el mundo, Adrián no tardó un segundo en convencerla de que ésa era una estúpida leyenda, y en darle un curso práctico de la realidad de las cosas. Conocido en el ambiente cultural en que se mueve como el "Facha", la examinó en anatomía durante diez meses. Todo marchaba bien en un modesto apartamentito del Barrio Latino con aroma de tango de los años 20, hasta que Nicole empezó a extrañar a sus perros y sus caballos, cuyos ladridos y relinchos imita a la perfección. Finalmente, la pareja retornó al Plata y poco después ancló por un tiempo en Punta del Este: fue allí que un día, de repente, como mandado por el Fondo Monetario Internacional, apareció Matías, empresario "de punta", quien le obsequió un paquete de acciones de "Pasarla bien S.A.", que operaba en el ramo de emprendimientos de alto voltaje. Formaron dúo... ¡y chau el "Facha"!
Una tarde cualquiera dormía Matías una siesta reparadora luego de agitada noche, cuando Nicole salió a dar una vuelta por Cabo Polonio, y se topó con "Nacho", que con un baldecito y una pala hacía castillitos en la dorada arena. Al rato, andaban a los arrumacos y a los besos, con el consiguiente deleite para un fotógrafo indiscreto de los que siempre pasan por casualidad por el lugar de los hechos, quien los sorprendió en pose de cariño excedido. Medio país conoció la instantánea: y el otro medio se quedó esperando la próxima foto... que vino a ser la de la boda con "Nacho"... felices, chochos los dos. Pero, "el que a hierro mata, a hierro muere": y cuando parecía que el matrimonio funcionaba de maravilla, surge una nueva foto donde Nicole reiteraba el gesto amoroso, sí... pero, esta vez con Fabián -Fabián Cubero- un volante de Vélez Sársfield que aterrizó en la terminal de Nicole: la hinchada de su club le llama "Poroto", y a ella le causa mucha gracia el apodo. Es probable que se le borre la sonrisa, si su marido -"Nacho"-lleva adelante una demanda por adulterio, para quedarse con la mitad de sus bienes.