Dos buenos equipos, un gran partido

VÍCTOR H. MORALES

Después del escándalo de Gimnasia-Boca, la sensación en el mundo del fútbol era que el campeonato estaba terminado, pero esa percepción no afectó al espectacular y esperado duelo de Estudiantes-River. Para que haya un buen partido tiene que haber dos que sean buenos y la distancia no puede ser demasiado grande, porque cuando eso sucede -River 5 San Lorenzo 0- se asiste a una exhibición, pero no a un buen partido. Ayer no pasó eso. Bastó que River descontara para que el vaivén del juego se hiciera infernal. Si fuera boxeo, podría decirse que salieron los dos hacia el centro del ring, en actitud de franco optimismo y que de ese encontronazo, salió mejor parado el cuadro de Simeone. Lo grande de la victoria "pincha" fue que River siempre le resultó peligroso. Después Passarella diría que el campeonato es una vergüenza. Y lo es. Le responderían que lo dijo tras la derrota y también es cierto. Argumentó Passarella, correctamente, pero tarde, que lo sucedido en Gimnasia-Boca, les hizo saber a los jugadores que ahora debían luchar sólo por el 2° puesto.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar