El recién renunciado ex director de la Asesoría de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas, Darío Saráchaga, criticó duramente al gobierno ayer por el camino que éste eligió para negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos.
El ex funcionario, mano derecha del ministro Danilo Astori en materia comercial hasta hace pocos días, sostuvo que si un país pequeño como Uruguay no logra captar inversiones a partir de una adecuada inserción en el mundo, "será una gran mentira lo que se pueda decir en materia de crecimiento, de empleo y de calidad".
En su primera aparición pública luego de renunciar a su cargo en Economía a mediados de octubre -por razones personales según la versión oficial y por discrepar con el camino elegido para negociar con EE.UU., según fuentes oficiales- Saráchaga aseguró ante un auditorio de empresarios y dirigentes gremiales reunidos en la Cámara Mercantil, que en Uruguay el tema de la inserción internacional como tal "no está resuelto de una manera sostenible, que dé certezas a largo plazo, a la vez que hay un sentimiento de disconformidad y frustración para ambos lados".
Para sorpresa de sus oyentes por la dureza de sus afirmaciones a tan poco tiempo de salir del gobierno, el especialista -que lideró en nombre de Economía los preparativos de las negociaciones con EE.UU.- considera que el tema de la política exterior del país "se ha convertido en uno de los principales campos de batalla con posiciones relativamente antagónicas en relación hacia donde vamos, lo que significó un desgaste muy importante agregando complejidad a un tema que ya es complejo".
Tras 18 meses al frente de la asesoría comercial de Economía, Saráchaga dijo que de ese período extrajo algunas conclusiones. Una de ellas es que el tema de la inserción internacional en el país "no tuvo la prioridad que mereció tener". Fue más allá al señalar que "si no damos respuesta exactamente a estas situaciones, no somos coincidentes con todo lo que podamos declarar en el sentido de que queremos un país que genere ingreso y empleo".
TRABAS. Por otra parte, el técnico sostuvo que el Estado ha tenido dificultades para articular un proceso de análisis y elaboración de coincidencias y propuestas en materia de política comercial que signifiquen una respuesta efectiva, lo que pone en evidencia "un problema político e institucional que es muy claro".
Según Saráchaga "la respuesta que se le dio desde el Estado a las exigencias que tiene este proceso complejo, no estuvo a la medida de una organización consistente desde el punto de vista político e institucional, que asegure una clara corriente entre la visión que el presidente de la República puede tener sobre algunos temas, hasta el proceso de construcción de alternativas en niveles más inferiores".
A partir de esta conclusión aseguró que "si no logramos esa organización y no logramos respuestas consistentes a nuestros requerimientos de acceso (a mercados) y captación de inversiones, cualquier alternativa que manejemos no hará más que crear falsas ilusiones". Saráchaga advirtió que estas frustraciones en materia de política internacional y de inserción externa no sólo pesan hacia adentro del país, si- no que además "tienen un valor de mérito o demérito frente a los otros países de fuera de la región, lo que determina cómo quedamos calificados o descalificados frente a los otros países y este no es un tema menor".
Frente a la constatación de que se pueden lograr acuerdos a nivel técnico que se frustran por carencias institucionales, Saráchaga propuso "buscar nuevas formas de organización e institucionalidad con un Estado que sume a partir de definiciones estratégicas compartidas y de definiciones claras, porque si no vamos a debilitar nuestras posibilidades".
Firmeza
Defensor del TLC, Saráchaga cuestionó la decisión de optar por un acuerdo menos ambicioso
Tratativas con China serán lentas
Luego de las diferencias planteadas con los socios del Mercosur por la eventual negociación de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el gobierno concentra ahora sus fuerzas en resolver las asimetrías dentro del bloque. Se apunta a obtener "flexibilidades" para mejorar la inserción internacional, dijeron a El País fuentes técnicas.
El ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano, enfatizó ayer las posibilidades de expandir el comercio hacia China. Sin embargo, hay técnicos oficiales que ven más posibilidades de avanzar con Estados Unidos que con el país asiático con el que hay "más puntos sensibles".
"La negociación con China va a ser muy larga, mucho más larga que con Estados Unidos por la cantidad de puntos sensibles que pueden afectar a nuestra industria", sostuvieron las fuentes. Se esperará a la visita oficial que realizará el presidente Tabaré Váz-quez en el primer semestre de 2007 a China para avanzar.
Gargano también hizo referencia ayer a las posibilidades del mercado del norte de Africa y a las oportunidades que hay con México y Rusia.
El gobierno ha planteado varias veces el interés por avanzar hacia un acuerdo con India. En agosto se dio un paso cuando Vázquez se reunió con el embajador de la India, Shri Pratesh Rath, para comenzar a estudiar esa posibilidad. Técnicos oficiales creen que existen mejores posibilidades de concretar algo dado el marco de negociación que ya existe con el Mercosur, lo que permitiría "negociar algo bilateralmente".
Almagro y permiso
El director de Asuntos Internacionales del Ministerio de Ganadería, Luis Almagro, será nombrado como embajador en China. Ayer el canciller Reinaldo Gargano lo presentó como tal en la presentación de la guía de la Unión de Exportadores. El ministro anunció que está listo un decreto por el que se unificará el trabajo de las entre 14 y 18 reparticiones que actúan en comercio exterior. La nota se dio cuando se dio la palabra a Gargano luego que hablara Astori. Alguien de la Unión de Exportadores consultó a Astori y este dijo que no le debía pedir permiso a él para darle la palabra al canciller, con el que ha tenido divergencias por ejemplo respecto al frustrado TLC con EE.UU.