Ayer se festejó Halloween, la noche más terrorífica del año. Cientos de niños se disfrazaron de sus personajes de miedo favoritos, saliendo puerta por puerta a pedir una golosina o hacerles una travesura a quienes no le dieran un dulce.
Pero este año hubo variedades y novedades.
En una foto se aprecia el desfile que se organizó en el Punta Carretas Shopping, donde casi 200 niños se anotaron para pedirles dulces a los comercios y disfrutar de un cierre a cargo del mago Ariel Junior.
En la otra foto, el "Halloween uruguayo" que organizó el Centro Cultural Tangó, ubicado en el Barrio Sur. En ese lugar, los niños se disfrazaron de el cuco, mandinga o el viejo de la bolsa para pedir dulces o tocarles el tambor.
Y los mayores también asustan, sino hay que preguntarle al cuidacoches que está atrás del hospital Pereira Rossell, que, como un niño, se puso una máscara para asustar a quienes pasaran por el lugar.