Tras anunciar ayer un llamado a expresiones de interés a concesiones de bienes inmuebles ubicados en Carrasco, Buceo y Punta Carretas, la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) analiza la venta de inmuebles comunales en otras partes de la ciudad para financiar la construcción de viviendas o generar puestos de trabajo.
"Esas ventas se harán a través de licitaciones y respetando la opinión de los vecinos", explicó el director de Desarrollo Económico, Luis Polakof.
Sin embargo, el jerarca advirtió que serán concesionados nuevamente otros bienes que el municipio posee en Carrasco como un ex cine, una sala de convenciones y un ex restaurante.
En la mañana de ayer en el Salón "Ernesto de los Campos" del Palacio Municipal, empresarios argentinos, brasileños y europeos participaron en el anuncio de llamado a privados para la construcción de un puerto deportivo y una sala de convenciones en Punta Brava; emprendimientos comerciales en el Puerto del Buceo y adyacencias y conceder por segunda vez la explotación del Hotel Casino Carrasco.
La comuna también pretende que se construya un predio ferial en un lugar a designar por los emprendedores privados. Un inmueble con estas características permitirá a Montevideo facilitar la actividad empresarial, comercial, científica y tecnológica, considera la comuna.
Según Polakof, los ingresos generados con la puesta en marcha de propuestas empresariales en los tres barrios montevideanos se utilizarán en la reactivación de zonas deprimidas de la ciudad, estimular la producción y el empleo y mejorar la calidad de vida de los sectores más vulnerables.
LICITACIoN. El llamado de interés a empresarios es un programa de desarrollo para la zona costera de Montevideo.
La intendencia aspira que el Hotel Casino Carrasco se transforme en el motor dinamizador de la zona.
Varios emprendedores adelantaron al municipio que estaban dispuestos transformar el majestuoso edificio en apartamentos para ancianos que residen en Carrasco; la construcción allí de un apart hotel o anexarlo a una cadena internacional de hoteles, entre otras iniciativas. Polakof dijo que la administración municipal estaría dispuesta, inclusive, a reubicar el casino si un empresario no le interesa este negocio.
Las expresiones de interés sobre el hotel deberán incorporar propuestas que no alteren el estilo característico de la edificación, ya que la misma es considerada como un área patrimonial.
La intendencia también pretende que Punta Brava se transforme en un paseo para los montevideanos. Allí funcionarán puertos deportivos y de pasajeros y locales al servicio de la actividad turística. La propuesta para esta zona deberá incluir una adecuación paisajística de las instalaciones ya existentes, las que no podrán ser removidas. En Punta Brava funciona el colector de saneamiento y torres de comunicaciones de la Armada Nacional.
Según los técnicos del municipio, la zona costera del Buceo "no dispone" de equipamiento y acondicionamiento urbano adecuado y constituye un espacio "desestructurado" y "degradado". En ese lugar funcionan locales de venta de productos del mar, canchas deportivas cercanas al Yacht Club, terminal de ómnibus urbanos de pasajeros, parador "Sea Garden" (Kibón) y sus construcciones adosadas.
La terminal de ómnibus ha solicitado su traslado a otra localización. Ese cambio es considerado "muy conveniente" para la zona, según la Intendencia de Montevideo
Los llamados a expresión de interés pasarán por varias etapas: entre el 1 de noviembre y el 16 de febrero del próximo año, habrá reuniones de consulta entre técnicos municipales y empresarios interesados. A partir del 28 de febrero del 2007 se recepcionarán las propuestas privadas y estas serán estudiadas entre el 1 de marzo y el 30 de abril. El 5 de junio la comuna hará las convocatorias a licitaciones públicas.
Montos de inversión
Los empresarios privados deberán informar a la Intendencia de Montevideo el monto de inversión necesario que determinarán las obras propuestas y los cambios que estas harán en los suelos donde establecerán sus emprendimientos. También deberán señalar si están dispuestos a efectuar contraprestaciones a cambio de las autorizaciones que les otorgará el municipio capitalino.
"Creo que había que haber empezado a discutir mucho antes". Con esta frase, Olesker admitió que el MSP tardó demasiado en renegociar los contratos de los dos mil médicos incentivados. A su criterio, se negoció sobre la fecha de vencimiento de los contratos, con lo cual no hubo un margen para lograr un acuerdo, que evitara el conflicto. Los médicos lograron extender sus contratos