Buenos Aires - Un grupo numeroso de vecinos de la ciudad argentina de Gualeguaychú realizó hoy una ruidosa protesta frente a la embajada de Uruguay en Buenos Aires, en una nueva manifestación de rechazo a la construcción de dos plantas de celulosa en ese vecino país.
Una delegación de los vecinos de Gualeguaychú fue recibida posteriormente en la embajada de la Unión Europea, pero el resultado de la entrevista fue "decepcionante", según comentaron sus integrantes al periodismo.
La protesta se extendió a la embajada de Finlandia y a la oficina del Banco Mundial en Buenos Aires, donde los manifestantes desplegaron una bandera argentina de 50 metros.
Durante la manifestación, voceros de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú -223 kilómetros al noreste de Buenos Aires- informaron que es posible que el domingo se anuncie la reanudación de cortes en el puente internacional con Fray Bentos, Uruguay, a partir de diciembre.
Los vecinos de Gualeguaychú tienen previsto votar el domingo en asamblea un plan de lucha y crece el consenso para retomar los cortes, pese a los intentos disuasivos del gobierno argentino, al cual las autoridades de Montevideo le reclaman que impida esa forma de protesta.
Los manifestantes entonaron consignas contra las fábricas de celulosa que construyen las empresas Botnia y Ence en Uruguay e interrumpieron el tránsito frente a las sedes diplomáticas.
"Gualeguaychú sigue peleando, no va a permitir que estas empresas funcionen allí. Que se las lleven a otro lado. Tenemos más de 17 balnearios y no podemos permitir estos emprendimientos", afirmaron voceros de la Asamblea Ambiental.
Desde la embajada de Uruguay los manifestantes se trasladaron hasta la vecina sede de la Unión Europea y posteriormente hacia la embajada de Finlandia y las oficinas del Banco Mundial, entidad que financiará el proyecto de Botnia.
Voceros de la Asamblea Ambiental calificaron de "decepcionante" la reunión mantenida con representantes de la Unión Europea.
Los asambleistas lamentaron "la mirada mercantilista" del conflicto con Uruguay, que, aseguraron, los aguardaba en la sede de la Unión Europea.
ANSA