Chile es un país para admirar

| En un mundo globalizado no hay islas: ni Albanias socialistas; ni Estados paternales suecos. Ese es el gran drama del Uruguay

El letrista que escribió: "Dale alegría a tu cuerpo, Macarena", no es un gran poeta; pescó un verso verdadero, y después le agregó grajea para que quedara más lindo. Felizmente, "Los del río" cantaban sin darse a entender y sólo se oía: "Dale alegría a tu cuerpo, Macarena". Y punto. La alegría no necesita de nada, es la cimera de la vida y dice todo de un golpe y huye cuando empiezan las explicaciones y los peros de la ataxia; por eso los uruguayos se han marchitado. No disponen de alegría suficiente; están asustados. Ningún animal engendra cuando está despavorido.

Para comprobar que es así, basta fijarse en la plenitud que rodea a los indicadores de Chile. Son ganadores, los trasandinos. Chile es un lugar radiante, incompleto pero radiante, como son los adolescentes.

Durante muchas semanas esta página habló sombríamente, sobre la crisis de la energía en el Uruguay; y la serie se interrumpió no porque faltara tema, sino para brindar un respiro; para no agobiar, aún más.

Nadie indicó una salida energética para el Uruguay; UTE hace saber ahora que va a gastar cincuenta millones de dólares en usinas de funcionamiento prohibitivo, imposibles de alimentar a los precios actuales del combustible; y anunció que va a endeudarse en vez de conseguir capital de riesgo. Como siempre, UTE parte de una base abusiva: aumentará las tarifas para pagar el gasoil, más la amortización y los intereses de su novísima aventura financiera.

Nadie mostró una iniciativa creadora; un plan atractivo o menos que eso: una idea concreta que dé esperanza. Hay una carencia de luces que mata, en nuestro futuro. Todos saben que la electricidad va a encarecerse y que habrá restricciones crecientes. Ese es el plan. Remiendan de la peor manera y hablan de las fuentes de energía, como si fueran un problema ajeno. Mientras tanto, seguimos achicándonos en vez de crear las condiciones para un país productivo. ¡¿Qué puede producir un país que necesita pedirle a Dios que llueva, para no quedarse a oscuras en pleno verano?!

Escucho a Ricardo Lago, presidente de Chile, hasta hace muy poco:

- En la década de los 90 había que hacer un conjunto de reformas económicas y Chile profundizó sus reformas de modernización económica y empezó a ser mostrado como el primer alumno de la clase en materia de política fiscal, monetaria, autonomía del Banco Central, regulación de ciertos mercados.

La responsabilidad fiscal no es de izquierda ni de derecha. Saneado eso, nosotros estamos apostando a que Chile sea una gran plataforma de servicios. ¿Por qué? Porque tenemos muy buenos sistemas de telecomunicaciones, infraestructura: normalmente es más barato un llamado de larga distancia desde Chile. (¿Qué dice Antel?)

Buena parte de la back office de la banca está en Chile, buena parte de los call centers están en Chile, como el caso Motorola.

En el momento de hacer la reforma (inevitable), el Producto Bruto Interno del país se había multiplicado por dos (década del 90) pero el gasto en educación se había multiplicado por cuatro, y el gasto en salud se había multiplicado por cinco.

Antes, cuando usted determinaba que una prestación pública era necesaria, usted creaba inmediatamente, el órgano público que iba a dar ese servicio. Y yo digo: ¿por qué? ¿Porqué "órgano público", si puede haber una empresa privada que lo haga bien?

Nosotros tenemos con EEUU un nivel de intercambio económico importante. No es el más importante: nuestro principal socio comercial es Europa; en segundo lugar Asia; y en tercer lugar Estados Unidos. Pero hemos suscrito un acuerdo de libre comercio con EEUU. Y pudimos firmarlo sin drama.

Cuando discutimos el acuerdo de libre comercio con EEUU, llevamos a los empresarios y a los dirigentes sindicales a las negociaciones. Bush me dijo: "¿Cómo hacen? Yo tengo a la AFL-CIO (poderosa alianza de sindicatos norteamericanos) en contra".

Bueno, le dije, en Chile también hay un sector que está en contra; pero hay un grupo importante de dirigentes sindicales que dicen: Aquí tenemos la posibilidad de mejorar, de tener más crecimiento, de tener más empleo. (Fuente: El Observador, 27/6/04)

Lago no tuvo necesidad de domesticar los servicios públicos existentes. Cuando hay órganos del Estado funcionando (que se pueden fundir o se pueden perjudicar en su soberbia o en su interés corporativo), la situación se hace más dramática.

Supongamos que en el Uruguay se determina de manera precisa que una prestación pública es necesaria (por ejemplo, producir más electricidad, porque las fuentes que tenemos, ya no alcanzan para cubrir la demanda).

Ah!... en el Uruguay no se puede ni pensar que una empresa privada genere la electricidad que falta. UTE es muy celosa. UTE no permite esa solución y los funcionarios de UTE tienen mucha fuerza; tienen más fuerza que el gobierno, desde hace años.

UTE no tiene dinero para instalar grandes generadores de electricidad, ni está dispuesta a trabajar en competencia con particulares que instalen grandes centrales. En el Uruguay, la única solución que tolera UTE, consiste en comprar electricidad que venga de Argentina o de Brasil (producida por particulares o entes públicos, indistintamente). Y si Brasil o Argentina se quedan sin saldos exportables, la solución de UTE (como ya lo hizo durante este año 2006) consiste en subir la tarifa y al mismo tiempo establecer restricciones. UTE vende menos, pero cobra lo mismo y mantiene en los hechos el monopolio (que la ley Nº 16.832 dejó expresamente sin efecto, hace más de nueve años).

Los entes autónomos del Uruguay, son como el perro del hortelano, pero con la fiereza de los bichos acorralados.

Otro chileno inteligente, Mauricio Rojas (excelente economista, libre de la contención que debe mantener un presidente de la República), dijo muy sueltamente:

- La sociedad uruguaya estuvo muy protegida por un tipo de producción básica: la ganadería extensiva. Esa riqueza que se reproducía año tras año le daba una cierta tranquilidad para crear un mundo de bienestar.

En cambio, la economía de mercado, que es la base del progreso espectacular de los últimos años, es un sistema exigente y la libertad económica, que es su fundamento, exige a todos un estado permanente de alerta. La creatividad de esta libertad económica provoca repetidas conmociones, existiendo el riesgo de que algunos pueblos se vean sobrepasados por otros.

Los resultados de los plebiscitos indican que los uruguayos prefieren ser todos un poco más pobres, con tal de no tener esa presión del cambio. Sin embargo, esa es una falsa ilusión. El estilo de vida que tiene el paradigma uruguayo no funciona desde hace mucho tiempo. En un mundo globalizado no hay islas: ni Albanias socialistas ni Estados benefactores suecos. Ese es el verdadero drama de Uruguay. (Fuente: El País, Suplemento Economía y Mercado, 19/10/2006).

El contenido de esta página ilustra sobre un estilo, un modo valiente y además inteligente de pensar; emprendedor, potente. Los uruguayos tuvieron ese estilo en la primera mitad del siglo pasado, antes de caer en la tristeza fingida que nos envuelve, un estado general de tango agudo.

En la actualidad, todo lleva a pensar que el problema de los uruguayos no es el gobierno (cambia el gobierno y todo sigue igual); el problema del gobierno son los uruguayos (transidos de cursilería); creen que el gobierno es oponerse a la oposición y darle el gusto a las corporaciones; esa receta tiene medio siglo de fracaso.

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