MOSCU | AFP
Rusia garantizó a Estados Unidos que impondrá estrictamente a Corea del Norte las sanciones de la ONU en respuesta a su ensayo nuclear, durante una reunión en Moscú de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, con su homólogo ruso, Serguei Lavrov.
Rice y Lavrov "hablaron sobre cómo ajustar algunos de los controles en la frontera", precisó el funcionario. Los rusos "están interesados en trabajar con nosotros" sobre las sanciones, añadió.
Rice tenía previsto además reunirse con el presidente ruso, Vladimir Putin, y con el ministro de Defensa, Serguei Ivanov, también a puertas cerradas. Rusia se ha negado a respaldar sanciones contra Corea del Norte, con la que tiene intercambio comercial.
Rice indicó que el objetivo de su estadía en Moscú, tras una gira de cinco días que incluyó también China, Japón y Corea del Sur, era coordinar tácticas para contrarrestar la amenaza planteada por el reciente ensayo nuclear norcoreano.
Rice puso un paño de agua fría al anuncio de la agencia de prensa surcoreana Yonhap de que el dictador norcoreano, Kim Jong-Il, pidió perdón por la prueba nuclear que su país llevó a cabo el 9 de octubre y prometió que su país no realizará un segundo ensayo.
Indicó que no había escuchado nada al respecto en sus conversaciones en Beijing con Tang Jiaxuan, el enviado especial chino a Corea del Norte que el jueves se convirtió en el primer funcionario extranjero en reunirse cara a cara con Kim desde el ensayo del 9 de octubre.
La gira de Rice se centró en cómo implementar la resolución de la ONU, que incluye inspecciones internacionales de los cargamentos norcoreanos.
Sin embargo, sus reuniones en Seúl y Tokio no alcanzaron resultados concretos sobre las maneras de garantizar la implementación de esos controles.
Estados Unidos asegura que quiere impedir que Corea del Norte transfiera armas de destrucción masiva y conocimiento nuclear a grupos y gobiernos hostiles a Washington.
Agenda completa
Rice manifestó su preocupación por la libertad de prensa en Rusia tras el asesinato de la periodista y defensora de los derechos humanos Anna Politkóvskaya, muy crítica con la campaña militar en Chechenia y los abusos contra los civiles.
La secretaria de Estado estadounidense aprovechó también esta visita para instar a Rusia y a Georgia a atenuar sus tensiones y a resolver mediante el diálogo su actual crisis diplomática.