G.Z.
En los corrillos de Hollywood se afirma ya que puede ser el nuevo Oscar de Clint Eastwood. El pasado viernes se estrenó en los Estados Unidos Flags of Our Fathers, la nueva película del veterano intérprete, productor y director, dedicado a evocar la batalla de Iwo Jima, uno de los episodios más sangrientos de la Segunda Guerra Mundial. Ryan Philippe, Jesse Bradford, Adam Beach y John Benjamin Hickley encabezan el extenso elenco de esa epopeya.
Por supuesto, Iwo Jima no es recordada solamente por haber sido uno de los combates decisivos de la campaña del Pacífico. En el imaginario colectivo norteamericano y mundial ha quedado plasmada también en la famosa fotografía tomada por Joe Rosenthal que mostraba a seis soldados izando la bandera norteamericana. La maquinaria de propaganda convirtió a esos seis hombres (o más exactamente de los tres que sobrevivieron a la guerra) en héroes populares, y ese es uno de los aspectos de la historia que atrajeron a Eastwood.
La crítica norteamericana ha saludado el retorno del maestro por todo lo alto. Una nota de Variety firmada por Todd McCarthy define al film como "un triunfo por encima de las expectativas", y celebra el hecho de que con el paso de los años, Clint, que ha cumplido 76, "en lugar de volverse más cauto o reciclar viejas ideas se ha embarcado en su película más cara y ambiciosa". Por su lado, The Hollywood Reporter sostiene que el film está centrado en "la idea del heroísmo", agregando que Eastwood hace "lo más difícil y valiente, y lo hace con brillantez". También la revista Time ha dicho que el film es "una mirada íntima al rostro público de la guerra".
POTENCIAS. Flags of Our Fathers es el resultado de la colaboración de dos de las figuras emblemáticas de Hollywood: Eastwood y Steven Spielberg. Los dos son productores del film, y no es difícil imaginar que más allá de las diferencias de temperamento y hasta de ideología (Clint es un "libertarian", Spielberg un "liberal" en el sentido estadounidense del término) ambos coincidieron en el interés por los temas del heroísmo y la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, Eastwood ha hecho cine de guerra como actor y director, y Spielberg estuvo detrás de Rescatando al soldado Ryan y Band of Brothers.
Sin embargo Eastwood ha señalado en algunas entrevistas de prensa (no concede muchas) que la guerra no es lo que realmente le importa. "El verdadero tema es la maquinaria propagandística", sostiene.
El film adapta un exitoso libro de James Bradley y Ron Powers publicado en el 2000. Una de las cosas que los escritores y los involucrados en el film descubrieron es que muchos sobrevivientes no quieren hablar del tema. Pero hay un epílogo extraño. El rodaje del film interesó tanto a Eastwood en la historia de Iwo Jima que lo empujó a filmar una segunda parte que presenta la perspectiva del "otro bando", hablada en japonés y con un elenco encabezado por Ken Watanabe. Esa secuela se llamará Letters from Iwo Jima, utiliza escenas de Flags of Our Fathers y se estrenará mundialmente el 9 de febrero de 2007.
Una de las historias detrás de la foto
No es la primera vez que la historia de la "foto de Iwo Jima", sus aspectos propagandísticos y el drama humano que se ocultó detrás de ella llegan al cine. Una película del año 1961 dirigida por Delbert Mann, The Outsider, estrenada en Montevideo bajo el título El último héroe, contó el destino de Ira Hayes, uno de los seis soldados de la foto (encarnado entonces por Tony Curtis y por Adam Beach en Flags of Our Fathers), un indio de la tribu Pima que luego de conocer sus quince minutos de fama se hundió en el fracaso, el desencanto y el alcoholismo.
Pese a estar dirigida por un realizador entonces prestigioso, que había hecho cosas como Marty y Despedida de soltero, la película pasó en su momento casi inadvertida, quizás porque el público quería a Curtis en comedia y no quiso verlo en un film sombrío y dramático (y, junto con El estrangulador de Boston, en una de las mejores labores de su carrera). Habría que revalorizarla.