Destitución del Tte. Gral. Díaz (I)
Francisco Alves | Montevideo
@| "Cuando me dijeron que habían relevado a Díaz, lo primero que pensé fue en el Ministro del Interior. Me dije: ¡al fin vamos a tener una nueva oportunidad de tener a alguien en el Ministerio del Interior que conduzca a los auxiliares de la Justicia de manera decidida y para el bien de la población!
No fue así; era otro Díaz, el Comandante del Ejército fue a quien relevaron del mando. ¿El motivo? Tener una reunión con líderes de la oposición.
Su destitución me hace pensar que cometió un error gravísimo porque, antes de la destitución debería haberse pasado por una observación verbal, una escrita, un arresto a rigor; yo no entiendo mucho de la milicia pero creo que se debió transitar por ese camino.
Si el Presidente Vázquez cree que el Comandante Díaz cometió una falta gravísima, ¿qué fue lo que hizo el Ministro Gargano cuando contradijo frente a autoridades nacionales e internacionales con el asunto de que el tren nos puede llevar por delante, segundos antes de que el Presidente declarara que lo del TLC era una oportunidad que sólo pasaba una vez?
En una de las dos situaciones planteadas el presidente se equivocó: o se equivocó en relevar a Díaz o se equivocó en mantener a Gargano como Ministro de Relaciones Exteriores."
Destitución del Tte. Gral. Díaz (II)
C. Arregui | Montevideo
@| "La decisión del presidente de la República de destituir al Comandante en Jefe del Ejército debe ser saludada con beneplácito. Hay cosas que la institucionalidad democrática no debe dejar pasar. El país ya supo lo que pasa cuando los militares comienzan a reunirse con políticos para tratar temas que los involucran, sin seguir la cadena de mando establecida por las normas vigentes.
No hace tantos años el país inició una negra etapa institucional y en su origen se vivieron situaciones parecidas, con algunos actores políticos golpeando la puerta de los cuarteles y los militares hablando todo el día de temas políticos, ajenos a su especialidad.
Si el destituido Tte. Gral. Díaz quería hablar con los referentes políticos de la oposición, debió solicitar la autorización correspondiente al mando superior de las Fuerzas Armas y atenerse a lo que éste resolviera.
Del mismo modo, si los políticos de la oposición pretenden reunirse con algunos mandos de las fuerzas armadas -lo que no parece haber ocurrido en este caso-, deben dirigirse al mando superior, esto es, al Presidente de la República, para que éste autorice o no a los militares a mantener las entrevistas. Los militares tienen canales naturales e institucionales para hablar con los partidos políticos y buena cosa sería que no lo perdieran de vista.
Hizo bien el presidente en cortar de raíz este desvío. El país tiene una mala experiencia y todos los actores -particularmente los políticos- deberían haber aprendido la lección que les dejó lo sucedido, tras algunas prácticas erráticas en la que incurrieron a fines de los 60` y comienzos de los 70."
Greenpeace
C.I. 1.306.638-2 | Montevideo
@| "¿Dónde está Greenpeace? Me gustaría saber por dónde andan los muchachos verdes que estuvieron armando lío por el litoral uruguayo hace unos meses. ¿Se habrán dado cuenta que estaban equivocados? ¿O les habrán dado un tirón de orejas desde su central europea? Realmente me llama la atención que la organización desapareció como por arte de magia.
Admiro a los muchachos de Greenpeace cuando con sus gomones se meten bajo la proa de los balleneros japoneses, pero lo que hicieron en Fray Bentos fue medio payasesco."
Jubilaciones
C.I. 1.135.887-0 | Montevideo
@| "Me llama mucho la atención el silencio y la indiferencia de sectores que dicen proteger a los pasivos frente al atropello que sufrirán los pasivos si se aprueba la Reforma Tributaria. Luego de trabajar y aportar tantos años, lo que van a recibir de este gobierno es el castigo de lo mencionado anteriormente. ¿Qué hay que hacer para que alguien levante la voz y los defienda? Espero que luego de esta publicación aparezcan los que van a ser despojados en sus ingresos y se organicen para impedir este despojo."
Baño público
Susana | Montevideo
@| "El domingo 8, Día del Patrimonio, paseando con mi marido por el Parque Batlle, decidí hacer uso de uno de los baños públicos instalado en medio del parque, a unos 50 metros de Bulevar Artigas. Son unos módulos muy lindos, estéticos, de un verde inglés refinado, que contrastan notablemente con el mal gusto del resto de nuestro amoblamiento urbano.
No sin cierta novelería, coloqué los cuatro pesos en monedas que indicaba el cartel y esperé. Al no percibir ninguna señal, intentamos mover la puerta corrediza, pero no se movió un milímetro. Pensando que habíamos omitido algún paso fundamental luego de introducir las monedas, como oprimir algún botón o girar una palanca, nos pusimos a buscar alguno de estos implementos en las inmediaciones de la ranura que se había tragado nuestras monedas, pero nada. Entonces decidimos seguir rumbo, previa recuperación de los cuatro pesos en la abertura dispuesta para ello, tarea infructuosa ya que, por supuesto, estaba vacía.
No habíamos andado cinco pasos cuando un señor mayor que pasaba por allí nos dijo muy amablemente: `miren que ese baño no funciona hace tiempo; se traga las monedas y no las devuelve`. Entonces comprendimos. Por un momento, el día festivo, el calorcito primaveral y la estética tan europea del mentado recinto de servicio público, nos hizo olvidar que vivimos en este país, que adelanto más, adelanto menos, seguimos siendo nosotros, los de siempre. Que los valores de eficiencia y respeto por el usuario y el interés por mejorar cada día los servicios todavía nos son ajenos.
Luego de unos días el episodio me volvió a la memoria y decidí llamar a la empresa instaladora -cuyo teléfono había tenido la precaución de anotar- a fin de ponerlos en conocimiento del desperfecto y, de paso, recibir alguna disculpa que creía merecer. Otra vez me equivoqué. Cuando le comuniqué a la persona que me atendió mi interés en elevar una queja y le pregunté a quién me tenía que dirigir, me contestó que se la podía hacer a ella, nomás. No quise insistir y le hice el relato de lo sucedido, haciendo hincapié en el hecho de que no se hubiera puesto ningún aviso de desperfecto, máxime teniendo en cuenta, como nos informara el amable señor, que éste se había producido hacía bastante tiempo. Sin inmutarse, me informó que ellos no podían estar arreglando permanentemente estos dispositivos, porque al rato de arreglarlos, la gente metía cualquier cosa por la ranura y se volvían a romper. Además, si tenía alguna otra queja, que la hiciera por escrito. En ningún momento me pidió disculpas en nombre de la empresa ni me agradeció el llamado con el cual yo estaba contribuyendo a la mejora del servicio; todo lo contrario, se sintió ofendida.
A todo esto se me ocurre pensar: ¿no será que estos nuevos dispositivos sanitarios son simplemente alcancías disfrazadas, donde todos vamos depositando monedas y de donde la empresa, cada tanto, las recoge? Si no fuera tan lamentable, no estaría mal como argumento de un relato de ficción."
Poda de árboles
Guillermo Rodríguez | Montevideo
@| "Vivo en Montevideo y frente a mi casa hay dos árboles cuyas ramas se apoyan en los cables de luz y ya llegan a la planchada de la casa con los consiguientes riesgos; hace unos meses un árbol en similares condiciones rompió el muro de una casa vecina.
Hecha la denuncia en el centro comunal, el servicio técnico decide que uno debe ser podado y el otro cortado de raíz, pero como la Intendencia demora un promedio de dos años en cumplir con su obligación, me dieron el teléfono de una empresa privada para realizar el trabajo.
El presupuesto que debería abonar por un servicio que ya tengo pago mes a mes, ya que estoy al día con la Contribución Inmobiliaria y los impuestos de puerta, es de cinco mil pesos por la poda y ocho mil pesos por cortar el otro.
Deseo plantear mi total desacuerdo con la situación, ya que ni siquiera se puede descontar este costo o al menos parte del mismo, del pago de mis impuestos."
Asentamiento en Maldonado
M.R. (Otra vecina atenta) | Maldonado
@| "El otro día vi una carta de un `lector atento` respecto al asentamiento que se está creando en el Barrio Lobos, en Punta del Este, en primera fila junto a los mayores emprendimientos inmobiliarios de nuestro principal balneario. Estoy completamente de acuerdo con lo que el lector suscribía, pero me gustaría corregirle algunos aspectos.
Personalmente conozco a algunos de los propietarios de los terrenos y ellos presentaron ante la justicia HACE MAS DE UN AÑO una demanda penal contra estos intrusos (que en un principio eran tres), y la INOPERANCIA de la justicia fue la que permitió que este asentamiento se expandiera. Simplemente desalojando a los tres primeros se daba la señal correcta.
Ahora la carga es más pesada para la pesada justicia (valga la redundancia) y deberá decidir si ratifica el derecho de propiedad, garantizado (¿?) por la Constitución, o permite la creación de un asentamiento VIP para que los turistas se deleiten de este nuevo fenómeno tan nuestro.
Creo que la justicia ha procedido de una forma incomprensible.
Además quisiera denunciar que en la esquina de San Remo y Av. del Mar (mismo fraccionamiento), hay un intruso en una casa propiedad de la Intendencia de Maldonado. ¿Lo sabrán? Creo que no.
De señales se mueve el mundo y con las que estamos dando, más que atraer, repelemos."
Aire acondicionado
Marta | Montevideo
@| "Para la Dirección de Tránsito y Transporte: creemos que es necesario que se reglamente el uso de aire acondicionado en el transporte interdepartamental debido a los abusos que el pasajero debe soportar, ya que se hace en forma totalmente arbitraria, de acuerdo al `parecer` del chofer y sin tener en cuenta que se pone en peligro la salud del usuario.
Días pasados los pasajeros veníamos temblando literalmente de frío y no se escuchó siquiera a las personas que pedían atenuar la temperatura del sistema.
Esperamos que la IMM tenga en cuenta el pedido, así como el M.S.P."
Control demográfico
Alvaro Fernández | Montevideo
@| "Días atrás leí el artículo que publicó El País sobre los problemas poblacionales que enfrenta Uruguay, al haberse sobrepasado hacia abajo la tasa de fecundidad necesaria para mantener la población. Esto no es nuevo.
Cuando en noviembre de 2003 me tocó ir a la Comisión de Salud de la Cámara de Senadores con el Dr. Gustavo Ordoqui en representación de la Comisión de Bioética del Círculo Católico, comenté lo siguiente: `vivimos en un país con demografía de nación desarrollada y con economía de nación subdesarrollada, ya que tenemos un índice de natalidad muy bajo y un altísimo número de pasivos, además de una emigración impresionante (...). Entonces, la pregunta que surge es la siguiente: si seguimos apoyando este tipo de leyes que entendemos pueden llevar a incrementar el número de abortos -además de que toda ley de carácter anticonceptivo y de control poblacional lleva a disminuir la población- ¿quién va a pagar la seguridad social?
Me parece curioso que el Fondo de Naciones Unidas para Actividades de Población (UNFPA) ahora esté preocupado por nuestra situación demográfica, cuando lo único que ha hecho en toda Latinoamérica y en los países del Tercer Mundo -Uruguay incluido- es imponer políticas de control natal. En Perú, por ejemplo, durante el gobierno de Fujimori, el UNFPA y la AID colaboraron en la esterilización compulsiva de unos 400.000 indígenas. Y en China, este organismo favoreció la política del aborto forzado. Si habrá sido grave la cosa que el gobierno de Estados Unidos le retiró los fondos...
Igualmente me sorprende que la Senadora Margarita Percovich afirme que la `maternidad` está `penalizada` en la cultura uruguaya y por eso se debe promover un `cambio`. ¿Qué cambio propone Ud. Sra. Percovich? ¿Insistir con la legalización del aborto? ¿Seguir repartiendo anticonceptivos y preservativos gratis desde el MSP? ¿Autorizar la esterilización de las mujeres sin el consentimiento del marido? ¿Seguir promoviendo por vía legislativa las uniones concubinarias hetero y homosexuales discriminadoras de la familia? ¿Imponer por la vía legislativa la ideología de género en la educación pública?
¿Cómo va a existir en el Uruguay `una cultura que fomente la tenencia de hijos` -¡son palabras de la legisladora!- si la Senadora Percovich y la fuerza política a la que pertenece, sólo saben proponer políticas antivida y antifamilia, que en última instancia sólo favorecen la reducción de la población uruguaya (amén de los intereses de los poderosos del mundo, con la Fundación Rockefeller a la cabeza)? Vamos Senadora... Si quiere fomentar la natalidad, lo menos que puede hacer es dejar de promover políticas antinatalistas."