La trampa del enemigo

JAVIER GARCIA

El Presidente actuó con legitimidad, pero la hipocresía con que se fundamentó oficialmente la destitución del comandante del Ejército sorprende. Según el Presidente el motivo es que Díaz no informó de una reunión que tuvo el pasado miércoles con el senador Sanguinetti, y de otras programadas con dirigentes del Partido Nacional.

Lo que molestó a Vázquez es que no se informara de un encuentro mantenido con dirigentes de un partido de la oposición, porque si de reuniones se habla varios legisladores del oficialismo y sobre todo del MPP se reúnen permanentemente con oficiales superiores, Generales y Comandantes de las tres armas, cosa que proclaman públicamente, y nadie es sancionado y menos relevado.

No fue la falta de información, sino que los interlocutores no fueran del Frente Amplio, lo que motivó la destitución. Esto lo prueba el argumento con que la ministra de Defensa le fundamentó el cese al comandante Díaz y que fuera revelado ayer por el diario El Observador. Según este matutino el cesado general informó a sus pares, luego de la entrevista con la ministra, que ésta le manifestó que su falta consistió en haber caído en "la trampa que le tendió el enemigo". Para la Dra. Berrutti los partidos de la oposición son "enemigos". Esto es de suma gravedad.

En términos militares el enemigo es alguien al que hay que destruir, es el objetivo a vencer por las armas, y que la ministra se refiera en estos términos a quien con ella discrepa es una barbaridad, sobre todo teniendo en cuenta la cartera que dirige. Esta ministra tiene servicios de inteligencia a su cargo, ¿están estos "enemigos" entre sus objetivos?

Muchos años de sufrimiento y de enfrentamiento hemos pasado como para que la vida política se entienda en estos términos. En democracia hay adversarios y lucha de ideas, pero nunca enemigos. Y esa fue la razón de la destitución de Díaz, se reunió con un "enemigo".

El Frente quiere, además, enviar un mensaje a la interna de las Fuerzas Armadas. Nadie, en el futuro, podrá dialogar con legisladores y dirigentes de los partidos de la oposición. Quien lo hace sabe a que se expone.

Desde que asumió el gobierno el FA busca la constitución de unas Fuerzas Armadas de corte partidista donde la lealtad no sea institucional sino al partido que gobierna. Ya denunciamos esto cuando se debatió en el parlamento la modificación de la ley de ascensos al grado de General, donde el oficialismo impuso criterios de discrecionalidad política por sobre los profesionales.

Luego en la ley presupuestal creó 5 cargos de particular confianza en el Ministerio de Defensa para construir un aparato partidario de control en la cartera.

Las Fuerzas Armadas, para el Frente Amplio, son un instrumento en la lucha por el poder. Para ello es indispensable controlarlas. Que es lo que se está intentando.

Una cosa es el ejercicio del mando superior que corresponde al presidente de la República, y otra es aislar a las Fuerzas Armadas de la sociedad y de su pluralidad. De ahora en más la única opinión que podrán escuchar los militares será la del partido de gobierno.

Se les comunicó además cuales son sus "enemigos", se los dijo la propia ministra y hablar con ellos es traición.

Son los mismos términos que en la década del 70 los militares escucharon de otros y se dedicaron entonces a terminar con los "enemigos" y también con la libertad.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar