"Yo he sido leal, me voy siendo leal. Soy honesto y el resto de mi vida voy a ser leal. Creo que la lealtad no paga", dijo el comandante en jefe del Ejército relevado, Carlos Díaz, al retirarse ayer al final de la tarde de la sede de la calle Garibaldi.
El pase a retiro de uno de los hombres de mayor confianza del presidente Tabaré Vázquez en la fuerza de tierra, fue la inmediata respuesta del mandatario a los partidos de la oposición, y en especial al ex presidente Julio Sanguinetti, ante el convencimiento de que el líder del Foro Batllista rozó la "ilegalidad" al asistir a una reunión con Díaz, que era ignorada por el Poder Ejecutivo.
Sin mencionar el término "conspiración", en filas del gobierno se quiere saber "qué hay detrás" de la serie de reuniones que el ex comandante pensaba mantener con los líderes de la oposición, en momentos en que los lemas tradicionales acusan a la administración del Frente Amplio de actuar por fuera de la legalidad.
Las dudas surgen además al conocer "las presiones" que caían sobre Díaz por parte de algunos sectores del Ejército, que intentan resistirse a la política de derechos humanos del gobierno.
Esa interpretación sobre el accionar de la oposición es la base de la contraofensiva que comenzó a poner en marcha Vázquez, según se lo anunció en la tarde de ayer a los integrantes del gabinete. A través de contactos telefónicos mantenidos desde Rocha, Vázquez le señaló a los ministros sobre los motivos del relevo de Díaz y el arresto a rigor dispuesto a los generales Miguel Dalmao y Pedro Aguerre, tras conocer por el semanario Búsqueda de la reunión mantenida por los tres militares con Sanguinetti y el ex ministro de Defensa, Yamandú Fau en las proximidades del Batallón 14.
Sin embargo, para Sanguinetti, la decisión de Vázquez se produce porque el gobierno "está muy débil" y necesita realizar "un aparente acto de autoridad ante una reunión normal".
No obstante, para inclinarse por el relevo de Díaz, en el mandatario pesó el hecho de que el ex comandante sea de extracción colorada y tenga proximidad al Foro Batllista.
ESTRATEGIA. La actitud de los lemas tradicionales en contra de la designación de Mirtha Guianze como Fiscal de Corte, las críticas por la interpretación de la ley de Caducidad y la enumeración de "inconstitucionalidades" que estaría cometiendo el gobierno en varios asuntos, fueron algunos de los elementos que dispararon a los integrantes del Poder Ejecutivo para responder a blancos y colorados con una carta más fuerte.
La estrategia política del gobierno anunciada a los ministros fue explicitada luego por el propio mandatario al dialogar con la prensa en Rocha.
"El comandante en jefe tuvo una reunión con dirigentes políticos del Partido Colorado y tenía previsto aparentemente, entrevistarse con el doctor (Luis Alberto) Lacalle y el doctor (Jorge) Larrañaga. Esta reunión la mantuvo sin comunicar ni pedir la autorización correspondiente, ni al Presidente de la República, ni a la ministra de Defensa. Eso motivó que releváramos al comandante en jefe de su cargo y designáramos, para que se encargue del despacho, al general de la derecha que es Manuel Saavedra, hasta que decidamos en el correr de la semana que viene un nuevo nombramiento definitivo".
"Yo quiero aprovechar para recordar -agregó- que siendo el doctor Lacalle presidente y el doctor Sanguinetti presidente, yo era presidente del Frente Amplio, estaba en la oposición y entendimos oportuno que tuviéramos reuniones con los tres comandantes en jefe. Lo que hice por lealtad institucional y por respeto a las autoridades de gobierno, fue pedir autorización a los presidentes y me reuní", precisó Vázquez.
Agregó que "en una de las reuniones estaba el doctor (Raúl) Iturria (marzo de 1997) que era el ministro de Defensa. Estaban no sólo los comandantes en jefe sino también el ministro de Defensa. Y en el período anterior quise tener una reunión con los comandantes en jefe y le pedí la autorización al doctor (Jorge) Batlle. El no autorizó a que se reunieran conmigo como jefe de la oposición. Yo respeté esa decisión. Por tanto, creo que hay que tener mucho cuidado en respetar realmente las instituciones del país, no sólo con declaraciones pomposas ni intentando acusar al gobierno de que no respeta las instituciones, sino respetándolas en los hechos", dijo Vázquez a Canal 12.
Respecto a Díaz, el presidente, expresó que "las autoridades militares dependen del mando superior y el mando superior es el Presidente de la República electo por el pueblo uruguayo. Hay que respetar la cadena de mando y cuando no se respeta se produce una falta que es considerada grave. Yo lamento enormemente, siento un gran aprecio por el comandante Díaz, creo que es una excelente persona. Se equivocó, pero estos errores lamentablemente no se pueden cometer", advirtió. Por su parte, Díaz admitió que al ser relevado, pudo haber cometido un error.
"No me arrepiento nunca de lo que hago ni de lo que dejo de hacer. No me voy enojado, el que decide mi permanencia o no es el presidente de la República. Si el presidente entendió que no había cumplido con determinadas normas, lo entiendo perfectamente. Los militares cumplimos las órdenes", indicó, evidentemente afectado por su pase a retiro.
DESENLACE. Cuando el presidente solicitó el miércoles el helicóptero de la Fuerza Aérea para traladarse ayer pasadas las 7:00 horas a Cabo Polonio, desconocía las decisiones que iba tomar a media mañana.
Apenas enterado de la reunión, Vázquez, en diálogo con la ministra de Defensa Azucena Berrutti, dispuso el relevo y el arresto de Dalmao y Aguerre. A media mañana, Berrutti le anunció a Díaz su relevo y próximo al mediodía, le comunicó a Saavedra que quedaría como responsable. Convocó para las 16:00 horas a Dalmao y Aguerre al ministerio. En audiencias individuales, les informó que quedaban bajo arresto a rigor por cinco días. En el comando, Díaz informaba a los generales. El revisionismo y cómo puede seguir afectando, fue eje de la reunión.
Perfiles
Carlos Díaz
OCHO MESES EN EL COMANDO
La llegada del general Carlos Díaz al Comando del Ejército, en febrero de este año, estuvo rodeada de una polémica en la interna militar. Con su nombramiento, el gobierno del presidente Tabaré Vázquez salteó a 12 generales con más antigüedad que él, que hasta ese momento se desempeñaba al frente de la División I del Ejército. Dos meses antes de la designación de Díaz, el entonces comandante en jefe del Ejército, Angel Bertolotti, se comunicó telefónicamente con el general Heber Fígoli, jefe de observadores de Naciones Unidas en Chipre, para comunicarle que él asumiría el cargo, y que así se lo haría saber el presidente. Sin embargo, semanas después, Bertolotti lo llamó nuevamente para decirle que sería Díaz. Fígoli pidió pase a retiro luego del episodio. Ya en el cargo, Díaz se enfrentó a un polémico episodio: la fuga del coronel (r) Gilberto Vázquez del Hospital Militar. Puso su cargo a disposición, pero fue ratificado por el gobierno, tal como lo manifestó el presidente Vázquez desde Venezuela. Díaz nació en Colonia el 5 de diciembre de 1949 e ingresó en la Escuela Militar el 1° de marzo de 1967, de la que egresó como alférez de Infantería en 1971. En 2002 fue promovido al grado de general y designado comandante de Apoyo Administrativo, cargo que ocupó durante un año. Luego estuvo al frente de la Escuela Militar. El 10 de mayo de 2003 fue designado como Director de Sanidad de las Fuerzas Armadas, pero siguió en la Escuela Militar.
Manuel Saavedra
HIJO DE EDECAN DE LUIS BATLLE
El nuevo comandante en jefe del Ejército, el general Manuel Saavedra, estaba al frente de la División I de esa fuerza, desde febrero de este año, cuando el general Carlos Díaz asumió la titularidad del arma. Su destino anterior fue la División IV del Ejército. Es general desde el 2000, cuando ascendió junto a los entonces coroneles Ricardo González, Pedro Barneix y Walter Díaz. El flamante comandante en jefe egresó como alférez en 1964. Como coronel estuvo un año al frente del batallón uruguayo en Camboya. Como general, fue durante un año observador militar jefe en Pakistán, hasta que pasó a la División IV del Ejército. Saavedra proviene de una familia de militares. Su padre fue edecán del ex presidente Luis Batlle. Cuando el gobierno del presidente Tabaré Vázquez designó al general Díaz como comandante del Ejército, se pensó que tal vez el general Saavedra pasara a retiro por ser oficial de la derecha, pero no lo hizo. Tiene edad para el retiro en 2008. Al igual que sucedió con el entonces comandante Díaz, la actuación de Saavedra generó reparos cuando ocurrió la fuga del coronel (r) Gilberto Vázquez del Hospital Militar. También al igual que Díaz, manifestó su disposición a renunciar, pero fue ratificado en el cargo. El nuevo comandante ha mantenido una buena relación con los militares procesados. Incluso, poco antes que se conociera el fallo judicial, fue a Cárcel Central a entrevistarse con el coronel (r ) Vázquez.
Operación del Foro o de oficiales del Ejército
"Es una desgracia perder a este hombre", afirmó ayer el senador tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro, a un grupo de compañeros de bancada al referirse al relevo del comandante del Ejército, Carlos Díaz. La decisión del presidente Tabaré Vázquez, centró ayer la atención de los legisladores de gobierno quienes mantuvieron en la tarde diversos contactos, especialmente con el presidente interino del Frente Amplio, Jorge Brovetto.
En la izquierda se cree que la difusión de la cena de Díaz con Julio Sanguinetti formó parte de una operativa del "Foro Batllista para generar una crisis institucional y hacerlo caer". El senador comunista, Eduardo Lorier, consideró que con el desenlace del encuentro, se pudo apuntar a "intranquilizar a las Fuerzas Armadas". No obstante subrayó, que con su actitud, los lemas tradicionales "rozaron la ilegalidad" y abrieron un "flanco débil". Aunque en algunas ramas de las Fuerzas Armadas se tiene la misma interpretación, respecto al Foro, desde el Ejército se piensa que la filtración del encuentro surgió por parte de integrantes de la fuerza de tierra que discrepaban con Díaz y apuntaban a su relevo.