"En un país como éste, con necesidades de alimentación, es espantoso que se hayan tirado miles de litros de leche. Es un escándalo". La frase corresponde al director del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), sacerdote Uberfil Monzón.
El jerarca reclamó "sensatez" a empresarios y trabajadores del sector lácteo por un conflicto que no parece tener fin. "No puede ser que se den el lujo de tirar leche por una lucha gremial. Los trabajadores cobran un señor sueldo. Es una lucha improcedente", acusó Monzón.
Pero también acusó a la empresa por no buscar otra solución antes de decidir "tirar" leche. "Los obreros dicen que había lugar donde recibir la leche. Esto es una falta de respeto a la propia naturaleza, un delito de lesa humanidad No se puede tirar la fuente de trabajo", aseguró. Monzón se reunió ayer con el ministro de Ganadería, José Mujica, para analizar la situación. El sacerdote no descartó pedir colaboración al Ejército para recolectar la leche ante posibles nuevos episodios.
CIFRAS. El Inda utiliza cada año 730.000 litros de leche en polvo y 3.500 litros de leche fresca. El presidente de Conaprole, Jorge Panizza, admitió que la cooperativa ha recibido pedidos de "distribuir en merenderos de la ciudad 60 u 80 litros" en cada lugar. Pero aclaró que eso es "imposible y absurdo" porque en los hechos llevaría tres o cuatro días "vaciar" un camión. "Pero si alguien tiene capacidad de transporte, almacenaje y de recepción de leche, que se comunique con nosotros y no tenemos problemas en donarla en futuras ocasiones", señaló.
La producción promedio de Conaprole llega a 900 millones de litros de leche anuales y actualmente ingresan a las plantas cada día unos 3.300.000 litros. "Y la cifra está creciendo", aseguró Panizza. Toda la industria láctea -más de 20 empresas- mueve cinco millones al día.