NACIONES UNIDAS | EFE, AP, AFP
La fatiga y el descontento que está causando la pugna inacabable que mantienen por un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU llevaron a Guatemala y a Venezuela a dar este jueves signos de apertura a una solución alternativa, como una candidatura de compromiso.
La jornada de contactos del miércoles no tuvo ningún efecto sobre los sufragios, que se reanudaron con nuevas pero insuficientes victorias de Guatemala.
El plenario decidió suspender hasta el miércoles las votaciones. En las 35 votaciones realizadas desde el lunes, ninguno de los dos aspirantes a ocupar ese puesto, Guatemala y Venezuela, ha logrado el apoyo de los dos tercios de la Asamblea General, que supone lograr unos 124 votos. En la última ronda de votaciones, celebrada hoy, Guatemala volvió a situarse por delante, con 103 votos, en tanto que Venezuela obtuvo el apoyo de 81 países.
Guatemala y Venezuela aspiran a ocupar un escaño en la máxima instancia de la ONU en el periodo 2007-2009 en sustitución de Argentina.
Ambos reiteraron el miércoles que se mantienen en la carrera, si bien empezaron a introducir en su discurso los primeros signos de una voluntad de compromiso.
"Buscar un candidato de consenso es una de las ideas que flotan por acá", admitió ante la prensa el canciller guatemalteco, Gert Rosenthal.
"A nosotros no nos agrada porque estamos tan cerca de los dos tercios", agregó, "pero no estamos empecinados".
"Si estamos persuadidos de aquí a unos días de que esta situación se mantiene, tendremos que entrar en razón y buscar una salida", concluyó Rosenthal, pronosticando que en "algún momento habrá fatiga en la sala".
En Caracas, Alberto Müller Rojas, general de división y Jefe de Estado Mayor del presidente Chávez, pronosticó que "ninguna de las partes tendrá los votos, se llegará a eso inevitablemente como ha ocurrido en una situación anterior".
"La salida va a ser la elección de un `outsider`", agregó.
EL PAPEL URUGUAYO. Entre esos "outsiders" se suele mencionar a Uruguay, aunque hasta el momento no ha sido señalado oficialmente y el gobierno uruguayo no ha definido una posición sobre el tema. El canciller, Reinaldo Gargano, se ha limitado a decir que es un "honor" ser considerado para el puesto y dijo que el tema está en manos del Mercosur.
El miércoles, Chile dijo que prefiere jugar un papel "constructivo" en la búsqueda de soluciones y estimó que Uruguay "es un excelente país para representarnos a todos en el Consejo de Seguridad", según su canciller, Alejandro Foxley. Uruguay ha adelantado que sólo se postularía si Caracas y Guatemala retiran sus candidaturas.
Hasta ahora, el embajador uruguayo en la ONU, Elbio Rosselli, votó por Venezuela. John Boltone, el representante de Estados Unidos en el organismo, dijo que "lo decente aquí sería que el candidato perdedor se retirase y ver si el grupo latinoamericano puede aglutinarse en torno a Guatemala o alguien más".
"Nos parece bien cualquier cosa que Guatemala acepte", agregó.
El resto de los países latinoamericanos parecía estar tomando posiciones ante la eventualidad de que haya que recurrir a un tercer candidato.
"Si no es candidato Venezuela, nosotros pensamos que tendría que ser alguien del Mercosur", dijo el miércoles el embajador argentino César Mayoral, antes de matizar que "esa es una opción que está descartada porque Argentina apoya a Venezuela".
Pese a los signos de apertura, el discurso de los contendientes sigue estando dominado por la voluntad de seguir adelante.
Guatemala esgrime la ventaja obtenida repetidamente para mantenerse en la carrera y acusa a su rival de tener "secuestrada" a la ONU.
El presidente venezolano Hu-go Chávez -quien invirtió un enorme capital político en una campaña con viajes por todo el mundo, desde Sudamérica a Europa, pasando por Africa y Asia-ordenó el martes seguir adelante, y describió las derrotas como "cargas imperialistas" contra Venezuela.