El gobierno lanzó ayer una operación de recompra y permuta de 20 bonos globales por hasta U$S 2.200 millones con el objetivo de despejar los vencimientos de mediano plazo y pagando un premio" a los inversores para que acepten la operación definida como "manejable".
Se trata de bonos con vencimientos desde 2008 a 2019 en moneda extranjera al que también se agregará una serie de 2027. La recompra en efectivo será financiada total o parcialmente por los fondos obtenidos ayer a través de la emisión del bono global que vence en 2036 por U$S 500 millones y del nominado en Unidades Indexadas 2018 por U$S 300 millones.
A los que quieran canjear sus bonos se les ofrecerá la posibilidad de hacerlo por una ampliación del bono global 2022 -se podría ampliar la serie en hasta U$S 600 millones- y el 2036 para el cual no hay tope.
La serie 2027 sólo podrá ser canjeada por el bono 2036 y no podrá ser recomprada. El bono 2019 no podrá ser canjeado por el bono 2022, pero sí por el 2036 o recomprado con efectivo.
El plazo para presentar ofertas comienza hoy y vence el 27 de octubre, previéndose la fecha de cierre para el 14 de noviembre.
La colocación ayer de los bonos 2036 en dólares y 2018 en Unidades Indexadas (UI) ratificó el interés por estos títulos y bajó la tasa de interés que pagaron al ser emitidos originalmente.
El 2036 se emitió con una tasa de 7,625% y ayer pagó 7,525%. El 2018 en UI se colocó a 5% y ayer pagó 4,7%. Datos no oficiales de la tarde marcaban que por el 2036 hubo una demanda de U$S 850 millones y por el 2018 se llegaba a U$S 660 millones. De este bono se colocó 34% entre inversores locales. Un comunicado de Economía informó que la demanda "superó ampliamente la oferta", aunque no precisó cifras.
PREMIO. El gobierno fijó un premio para la recompra y el canje elevando los precios actuales de los bonos elegibles para la operación. En relación al precio del miércoles las subas van de 0,9% en el caso del bono con vencimiento más corto (2008), hasta 7,9% en el caso del que tiene vencimientos mayores como el 2015 (ver cuadro).
Fuentes oficiales dijeron a El País que aproximadamente el premio será equivalente al 1% del total de lo que entre en la operación. Si entrara la mitad el premio sería de U$S 11 millones. En Economía dijeron que es un premio "razonable" y de "rango bajo", y que está en línea con lo ofrecido por otros países de la región por operaciones similares.
Para los bonos 2011 y 2015 el premio es de U$S 1,25 por cada U$S 100 y para el resto de los nominados en dólares de U$S 0,75. Para los nominados en euros sería de 0,50 de esa moneda. Ayer el 2011 y el 2015 registraron alzas en los precios y en cambio bajaron las dos series de los "bonos de salida" para el canje (2022 y 2036). El riesgo país bajó a su menor nivel desde abril de 2001 a 194 puntos tras el anunció, aunque incidió también la baja en los rendimientos de los títulos estadounidenses.
PRIORIDAD. Al hacer el anuncio el ministro, Danilo Astori, destacó que se están "despejando las restricciones financieras para los próximos períodos de gobierno" y dijo que es "muy optimista" sobre el resultado dado que hay un ambiente "muy receptivo" en el mercado. Esta política, agregó, debe articularse con el resto de la estrategia económica que apunta a mayor inversión y empleo. Fuentes de Economía dijeron a El País que el despejar los vencimientos de más corto plazo no implicará que se ceda en la disciplina fiscal.
Si bien no quieren hacer pronósticos los técnicos consideran que habrá una buena receptividad a la propuesta. Sin embargo dijeron que no sería conveniente desde el punto de visto técnico una adhesión total. Las prioridades son alargar el plazo más que la recompra en efectivo cuyo límite se anunciará hoy. El 26 de octubre se informará de los precios que se fijará para los bonos ofrecidos por la permuta.
La mecánica de la operación apunta la intención del gobierno de estirar los vencimientos hacia 2036. Las ofertas para canjear bonos por el 2022 o para que sean recomprados en efectivo podrán ser prorrateados dado los límites existentes para esas opciones. Los inversores que sean prorrateados por que el bono 2022 o el efectivo ha llegado a su límite, "podrán elegir" que sus títulos sean intercambiados por el 2036 y sean aceptados en su totalidad. Si esta opción no es la elegida sus bonos serán devueltos.
Intentaron sustituir dólares por pesos
El gobierno seguirá dando pasos para aumentar la participación de la deuda en pesos, aunque ahora no haya podido concretar que se permitiera canjear bonos en moneda extranjera por títulos en moneda local.
Fuentes financieras dijeron que el gobierno intentó esta semana ante los organismos reguladores de Estados Unidos contemplar esa posibilidad pero no se logró. Ayer el ministro Danilo Astori aludió a las restricciones regulatorias cuando El País le preguntó por esa posibilidad.
El director de la oficina de deuda, Carlos Sténeri, dijo, sin embargo, que los inversores que cobren hoy el vencimiento del bono en UI emitido en 2003 podrán comprar en el mercado secundario los títulos del bono también en UI con vencimiento en 2018 cuya serie fue ampliada ayer en U$S 300 millones. Destacó que este papel se "ha convertido en muy líquido". La demanda por este bono ayer duplicó la oferta según datos del mercado.
Fuentes del equipo económico dijeron a El País que la operación lanzada ayer "es el primer" paso y que se darán otros para aumentar el porcentaje de la deuda en moneda local. "Esto recién empieza. Puede haber dos etapas", dijo un funcionario, mientras corredores auguraban nuevas emisiones en UI muy pronto. Las fuentes destacaron que en un año se logró casi duplicar el monto de deuda internacional en UI. Mientras a principios de año estaba el bono emitido en 2003 que vence hoy por U$S 400 millones, ahora con la colocación y ampliación del 2018 se llegó a U$S 700 millones.
Torres y el riesgo de no entrar
El gobierno descartó que el reperfilamiento pueda generar nuevas torres de vencimiento, especialmente en 2036. Con la ampliación del bono de ayer por U$S 500 millones el total de vencimientos es de U$S 1.000 millones, a los que se agregarán los bonos que sean ofrecidos para el canje. Por un lado, el bono vence en los tres últimos años. Por otro, un dólar de hoy serían 12 centavos en esa fecha. Así el vencimiento de por ejemplo U$S 333 millones en un año sería entonces inferior a U$S 40 millones actuales. El ministro Astori destacó que la deuda neta -la bruta menos las reservas- no subirá. Dijo que las amortizaciones de los bonos que no entren son "absolutamente" manejables. En el prospecto se señala que quienes no entren en la operación corren el riesgo de contar con bonos con poca liquidez, lo que podría afectar la posibilidad de transarlos e incluso su cotización.