El coordinador de la Asesoría de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas, Darío Saráchaga, dejó su cargo y fuentes privadas y oficiales aseguraron a El País que su alejamiento se debió a su molestia porque se haya dejado de lado la posibilidad de llegar a un tratado de libre comercio con Estados Unidos, a lo que se sumaron razones personales.
Saráchaga era considerado un fuerte impulsor de un tratado de libre comercio, recordaron las fuentes. Mencionaron también que dentro de la Asesoría existe molestia porque no gustó la forma en que Venezuela se integró como socio al Mercosur y porque se siente que los esfuerzos que hace la repartición no encuentran eco en el resto del gobierno.
Sugestivamente, el gerente general de la Cámara de Industrias, Roberto Villamil, que ayer hizo una dura crítica en el cierre de las Jornadas de Debate Industrial de la forma en que el gobierno encaró la posibilidad de negociar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, exceptuó de sus comentarios negativos a la Asesoría del Ministerio de Economía.
"No se generaron espacios para el empresariado, con raras excepciones como la Asesoría Comercial. Promovimos once reuniones con once altos cargos del gobierno. El gobierno nunca nos llamó", se quejó Villamil.
La Cámara aprovechó ayer para pasar el mensaje de que sigue apostando fuerte a un acuerdo con Estados Unidos. Villamil comenzó su exposición sobre los posibles efectos de un acuerdo comercial con Estados Unidos contando que le habían dicho "`vas a presentar un muerto`, pero no quiero que esto se parezca a un velorio y a un responso, creo que esto recién empieza".
Para Villamil es claro que "ya nos deberíamos estar preparando para otra instancia de negociación" y advirtió que de lo ocurrido se deben extraer varias lecciones. A su juicio, "es esencial que al interior del gobierno rija la coherencia", que exista un amplio apoyo de la sociedad civil a las eventuales tratativas y que ésta sea informada ampliamente.
A su juicio, el proceso mostró que hubo falta de liderazgo político, que no se designó un jefe de negociadores y que no se otorgó participación al sector privado.
"El asunto es que el país va a tener que definir su posición en algún momento", señaló y advirtió que el gobierno no ha tomado posición sobre aspectos cruciales como las compras gubernamentales, la propiedad intelectual y las normas sanitarias.
Para Villamil también debió haberse preparado mejor el "frente interno" para la negociación y realizado un mejor trabajo a nivel del Mercosur.
INVESTIGACION. La Cámara de Industrias presentó una investigación que señala que el 59% de las empresas industriales eran o favorables al acuerdo o indiferentes, pero pensaban que un entendimiento podía llegar a ser positivo por vía indirecta. En el estudio se señalaba que el tratado hubiese atraído inversiones y favorecido a sectores como la carne, los textiles de lana y los lácteos.
Los resultados del trabajo que ayer presentó Villamil -que se terminó de imprimir el mismo día en que el presidente de la República, Tabaré Vázquez, anunciaba que se descartaba un tratado de Libre Comercio- fueron presentados este mes al propio mandatario, según supo El País.
De todas formas, fuentes oficiales confirmaron que más allá de que se considera que el Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones (que sustituirá al Tratado de Libre Comercio) se podría firmar antes de fin de año porque es un entendimiento sencillo, no se han vuelto a realizar reuniones técnicas ni hay agendadas. De todas formas señalaron que ahora "se negocian textos, no intereses".