El escritor turco Orhan Pamuk es el nuevo premio Nobel de Literatura. El jurado de la Academia sueca fundamentó su fallo destacando que este autor de 54 años, "en la búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal, descubrió nuevos símbolos para el combate y la mezcla de culturas".
Atacado por los nacionalistas por su defensa de las causas armenias y kurdas, su obra describe el desgarramiento de la sociedad turca entre Oriente y Occidente. Entre sus trabajos destacan Estambul: memorias y la ciudad (Mondadori), La vida nueva, Me llamo Rojo y Nieve, estos últimos editados por Alfaguara.
El autor, que ha acumulado grandes premios literarios extranjeros, fue calificado de renegado por sus detractores en Turquía a causa de sus declaraciones sobre temas considerados tabú en los asuntos armenio y kurdo.
"Un millón de armenios y 30.000 kurdos murieron en esas tierras, pero nadie más que yo osa decirlo", había afirmado en febrero de 2005 en un semanario suizo. En consecuencia fue enjuiciado en Turquía por "insulto a la nación turca", crimen que prevé una sentencia a tres años de prisión, pero el proceso fue abandonado este año.
Nacido el 7 de junio de 1952 en una familia acomodada y francófila de Estambul, el escritor abandonó a los 23 años de edad los estudios de arquitectura para encerrarse en su apartamento y consagrarse a la literatura. Siete años más tarde publicó su primera novela. Pero fue recién su sexta novela, Me llamo Rojo, la que le abrió las puertas de la fama.
Padre de una adolescente, el nuevo Nobel de Literatura es divorciado y vive en Estambul. Evita mostrarse en público para dedicar sus horas a escribir, entre cigarrillo y cigarrillo, en su apartamento de la capital turca. Cuando se deja ver, suele vestir con estilo desenfadado. Esta actitud dista de ser una mera costumbre: "Lo que me ha determinado ha sido permanecer ligado a la misma casa, a la misma calle, al mismo paisaje, a la misma ciudad. Es lo que ha formado mi carácter", había manifestado el mes pasado.
Su obra, curiosamente, no busca de modo directo el tema político: El libro negro, por ejemplo, describe la búsqueda desenfrenada de una mujer por un hombre durante una semana en un Estambul nevado, pantanoso y ambiguo. Pero por sus referencias al asesinato masivo de armenios bajo el Imperio Otomano, así como al conflicto kurdo en el sureste del país, levantó una ola de protestas en Turquía.
Acto seguido, llegaron la amenazas de muerte y un oficial de provincia incluso ordenó la destrucción de sus libros, una consigna anulada por el gobierno turco, que trata con mucho cuidado las cuestiones sobre derechos humanos, mientras aspira a entrar en la Unión Europea.
BANDERA. Dividido entre la disidencia política y el deseo de ver a Turquía en la Unión Europea, Pamuk acogió con irritación el hecho de que muchos opositores en Europa utilizaran su caso judicial como argumento en contra del ingreso de su país al bloque.
Pero por otra parte, el gobierno le concedió en 1998 una rama de olivo como reconocimiento al "Artista del Estado", galardón que el eximio escritor rechazó de plano. Para entonces ya se había convertido en uno de los autores más leídos de su país, siendo sus títulos traducidos a 32 idiomas.
Ubicado por la crítica al nivel literario de un Jorge Luis Borges o un Italo Calvino, Pamuk fue elogiado tempranamente por el escritor estadounidense John Updike, uno de los tantos escritores que captó el fuerte compromiso del autor turco, y su habilidad para abordar los antagonismos entre el Este y el Oeste.
Es que su obra no se aleja de la realidad que vive Turquía. Sus intentos de convertirse en un país plenamente europeo, acompañados de su disyuntiva entre Islam y secularismo, y tradición y modernidad, se encuentran en el corazón de su inquietud literaria.
El Nobel de Literatura está dotado de 1.370.000 dólares, que le serán entregados a Pamuk el 10 de diciembre en una gran ceremonia en Estocolmo.
Espera hasta noviembre
Según afirmó la Editorial Santillana, que distribuye los libros de Alfaguara en Uruguay, del escritor turco Orhan Pamuk ni hay ni hubo nada en plaza. Sin embargo, no da para desesperarse, porque en noviembre van a llegar al mercado uruguayo tres títulos del flamante premio Nobel. Ellos son Nieve (de 2004), Me llamo Rojo (1998) y El libro negro (1990), tres obras de referencia de este autor que permiten abarcar más de una década de su carrera. Nieve es uno de sus últimos trabajos, mientras que Me llamo Rojo fue la obra que lo impulsó a la fama y El libro negro es una de las novelas más leídas en Turquía.