El prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez, dijo que "buena parte de las reivindicaciones" del sindicato de la construcción "son de recibo, que los accidentes son evitables -los mortales y los graves- y que se requiere de una participación más amplia de instituciones del Estado para resolver este tema".
De acuerdo al dirigente del Sunca Jorge Mesa, esa fue la respuesta que el jerarca dio a los cuatro representantes gremiales con los que mantuvo una reunión de 50 minutos ayer en el Edificio Libertad.
Hoy habrá una reunión para analizar medidas preventivas y la seguridad laboral en la industria de la construcción. Participará el Ministerio de Trabajo, el Sunca, la Intendencia y el Banco de Seguros.
Un centenar de personas se dirigió ayer al edificio de la Presidencia para apoyar a los representantes gremiales que entregaron al gobierno una carta y un expediente de más de 50 páginas. En la carta se exigía la "instalación inmediata de un ámbito del más alto nivel", convocado por la Presidencia, que haga una campaña "sostenida" a favor de la vida en los lugares de trabajo.
También solicitaron un esfuerzo coordinado de las instituciones del Estado que deben "controlar el cumplimiento de las normativas", y la colaboración en la capacitación de los distintos actores y de la población en general sobre seguridad y salud laboral. Adjunto a la carta el sindicato entregó un expediente "caso por caso" de los 124 obreros fallecidos desde octubre de 1993 a la fecha.
Si en 48 horas no hay respuesta gubernamental los trabajadores evaluarán medidas de lucha a seguir. "Si eso sucede habremos perdido una posibilidad de lograr un cambio profundo en este te-ma", comentó el sindicalista.
El vocero del Sunca, Julio Rodas, dijo a El País que la reunión convocada por el Ministerio de Trabajo para hoy era una señal positiva de que se están "tomando cartas en el asunto" de mejorar la seguridad laboral.
De todos modos, dijo, el plazo de 48 horas otorgado al gobierno para instalar un ámbito de "alto nivel sigue vigente".
Evitables. Mesa hizo hincapié en la necesidad de educar para que ningún trabajador corra el riesgo de perder su vida por temor a perder su sustento económico. "Tenemos innumerables ejemplos de este tipo". En el caso de la obra de la calle Juncal donde la semana pasada perdieron la vida dos obreros "los trabajadores eran conscientes de que estaban en una situación muy grave y riesgosa y pasaron por encima por la necesidad de empleo".
Para el gremio, 124 muertos en la construcción evidencian que en Uruguay no se cumplen las normas, y que eso es producto de la falta de articulación de ministerios y organismos encargados de controlar. "No es el destino ni la naturaleza, todos esos accidentes eran evitables", aseguró Mesa.
Rodas resaltó la importancia de penalizar a los empresarios infractores. "Por ejemplo: los dueños de La Pasiva no mataron a nadie, evadieron, como evaden los empresarios de la construcción. Pero ellos, aparte de evadir, matan. Y no va nadie preso. Entonces, si hay una penalización para alguien que evade a la impositiva ¿por qué no se penaliza a los que evaden al BPS?. Queremos que haya un criterio único, que se mida a todos con la misma vara. Porque si el patrón sabe que lo penalizan se va a cuidar más".
Rodas dijo que los costos de inversión en seguridad varían según la obra, pero que para un edificio como el ex Hotel Juncal no debería ser menos de U$S 5.000. "Hay que poner vallas, escaleras, barandas, andamios en condiciones, tubulares, apuntalamiento. En esa obra no se veía nada de ese tipo. No se murieron 20 porque en ese momento la calle estaba cerrada".
CONCIENCIA. En la movilización estaban la esposa y el padre de José Carrasco, uno de los dos obreros muertos. Silvia Martinovich, esposa del obrero, llevaba en sus brazos a su pequeño hijo.
Su actitud y su mirada reflejaban con claridad el dolor que enfrenta. Los ojos hinchados la hacían reconocible entre la multitud. A su lado, y sosteniendo con un brazo el hombro de la señora, estaba Juan Carlos Carrasco, padre del obrero y también trabajador de la construcción. Ella no quiso hablar. No podía.
Carrasco, en cambio, respiró hondo y con la voz quebrada habló con El País. Dijo que espera que esto no vuelva a suceder: "tienen que tomar conciencia los patrones y nosotros mismos, porque a veces por la necesidad entramos a trabajar en lugares totalmente inseguros. Si perdemos el trabajo mañana conseguiremos otro".
48 horas
El Sunca le puso plazo al gobierno y anunció que en dos días evaluará medidas si no hay respuesta
"Se la veían venir. Antes del derrumbe José le había dicho a la señora que si le pasaba algo no quería que lo enterraran en los tubulares, sino la en tierra".
Juan C. Carrasco
"Los dueños de La Pasiva no mataron a nadie, evadieron, como evaden los empresarios de la construcción. Pero ellos, aparte de evadir, matan. Y no va nadie preso".
Julio Rodas. Sunca