Maldonado nunca hubiera imaginado que el actual Intendente frenteamplista iba a terminar copiando una iniciativa del ex titular Enrique Antía. Aunque se trate, como en este caso, de una buena iniciativa.
En ese sentido es oportuno destacar que -al margen de otras declaraciones polémicas-, en su último viaje a Buenos Aires el Jefe Comunal anunció públicamente que los viejos asentamientos en los barrios Kennedy y El Placer de Punta del Este iban a ser definitivamente erradicados, en una promesa que es de esperar sea cumplida.
Lo lamentable es que ese propósito empiece a concretarse con cuatro años de retraso y que el mismo Intendente -entonces Edil-, haya sido uno de los opositores más radicales al mismo proyecto cuando lo presentara el Partido Nacional.
Corresponde así recordar que en el año 2002 el anterior titular de la Intendencia hizo llegar a la Junta un oportuno Mensaje, más que erradicando, solucionando el problema social que se había creado a los titulares de esos asentamientos, con un criterio participativo y no caritativo, ofreciendo una cartera de materiales y un nuevo emplazamiento en la zona de Cerro Pelado. Apenas se presentara, el Edil de los Santos se opuso al mismo, y no sólo en nombre propio, sino "con el respaldo de los organismos de dirección del Frente Amplio y el Encuentro Progresista", como lo aclaró expresamente en la reunión del 12 de abril del 2002, reclamando entre otras medidas un consenso social expreso de los vecinos, la conformidad de las fuerzas políticas expresadas en la Junta y la voluntad del Poder Ejecutivo y del Ministerio de Vivienda.
Ese enfoque ecuménico de un tema doméstico fue complementado por el Frente con una acción puerta a puerta, casilla por casilla y hombre a hombre, tratando de convencer a los ocupantes que rechazaran la propuesta. Y lo lograron.
Lo lamentable, lo risueño o lo trágico es que los ocupantes continuaron profundizando su situación de deterioro y que hoy, cuatro años después, también en Maldonado, como ha ocurrido y sigue ocurriendo con otros asuntos a nivel nacional, el Frente termine levantado como propias las mismas banderas que antes quebrara por ajenas.