A una semana de la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) que definir la política monetaria para el próximo año y medio, el Banco Central (BCU) tiene ahora en la baja del precio del combustible un factor para cumplir la meta de inflación. Para adelante debe definir cómo acompañar el mayor crecimiento de la economía siendo expansivo sin convalidar presiones inflacionarias que podrían observarse en los próximos meses.
Las señales marcan que se continuará con una política expansiva que acompañe un crecimiento económico mayor al previsto. El presidente del BCU, Walter Cancela, dijo ayer que si no se quiere "enfriar la economía" se deberá "acompañar" el crecimiento con expansión monetaria. Sostuvo que la suba "mayor a la prevista" genera más demanda. Esa expansión debe darse sin superar la demanda para no incidir en la inflación, dijo.
La baja del petróleo podría hacer que el gobierno logre colocar la inflación dentro del rango anual previsto. Incluso analistas que hace meses preveían que se excedería el techo del rango de 6,5% (la última encuesta del BCU marcaba un 6,98%), creen que hay una oportunidad de cumplir con la meta. El comportamiento del dólar también ayudaría a que no se incumpla por segundo año la meta de precios.
Hasta agosto los precios crecieron 5,59% y el techo de la meta para 2006 es de 6,5%. Para llegar a estar en el techo del rango y cumplir con la meta los precios deberían subir no más de 0,2% cada mes.
El 1° de septiembre Ancap bajó 2% promedio el precio de los combustibles y esta semana decidirá una baja de alrededor de 5%. El economista del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) y CPA, Adrián Fernández, consideró que estos elementos pueden hacer que la inflación se ubique dentro del rango y dijo que el mayor crecimiento haría al BCU cambiar su postura de los últimos meses, donde fue menos expansivo de lo previsto. El economista de KPMG, Marcelo Sibille, dijo que si se lograra que en algún mes se mantuvieran los precios, habría un margen mayor para ubicarlos dentro del rango.