Fueron los encargados de que la construcción de las papeleras cobrara escala nacional. Con los cortes de rutas que protagonizaron durante casi todo el verano pasado convirtieron su reclamo en una preocupación del Gobierno y en uno de los factores centrales del conflicto bilateral con Uruguay.
En el día después del anuncio de la empresa española ENCE de trasladar su papelera de la ciudad de Fray Bentos a algún otro punto del país, los asambleístas de la vecina Gualeguaychú reparten su ánimo entre la satisfacción y la cautela.
Consultados por LANACION.com , integrantes de la agrupación ambientalista manifestaron su alegría por la decisión comunicada ayer por el presidente de la compañía ibérica José Luis Arregui, pero prometen seguir alerta a la espera de que se defina el próximo destino de la planta de celulosa.
"Es muy positivo. Es por lo que hemos estado luchando y lo tomamos como un triunfo", se entusiasmó el coordinador de la asamblea, Osvaldo Moussou.
Enseguida aclaró: "Ahora el tema es dónde se va a relocalizar [la fábrica], porque si va a ser sobre la cuenca del río Uruguay, seguiremos en la misma lucha".
Además, el ambientalista rescató el valor de la decisión de relocalizar la planta de celulosa para la lucha que la ciudad lleva adelante contra la otra papelera que construye la empresa finlandesa Botnia frente a Gualeguaychú. "Si se va una vamos por la otra. Eso esta muy firme", graficó.
Impacto acumulado. Aunque también contento, Javier Villanueva planteó con fuerza sus dudas. "Hay mucha cautela. No es la primera vez que [ENCE] hace declaraciones sobre levantar su proyecto", advirtió el secretario de Cultura de Gualeguaychú.
Según su evaluación, el anuncio de la mudanza de ENCE responde a la necesidad de la empresa de conseguir los créditos del Banco Mundial para concretar el proyecto, fondos que el organismo tiene trabados hasta conocer el informe definitivo sobre el impacto ambiental de la iniciativa.
"A lo mejor están buscando otro lugar para zafar del impacto [ambiental] acumulado para no tener problemas con los créditos", arriesgó Villanueva.
Al igual que Moussou, el asambleísta aseguró que si la planta se relocalizara en la ciudad uruguaya de Paysndú, uno de los rumores que circula en Gualeguaychú, el tema no estaría resuelto, ya que, según dijo, "los efectos negativos serían los mismos".
De todas maneras, la empresa no dio detalles aún de cuál será el nuevo destino y las condiciones de la pastera.
Vecinos. Con el diagnóstico de Villanueva coincidió Gustavo Rivollier, otro de los asambleístas. "Estamos muy contentos pero a la vez muy cautos, no descorchamos nada. Nos preocupa dónde van a ir, porque si es a Paysandú, no resolvimos nada", afirmó.
Esa ciudad uruguaya limita con Colón, que se sumó a los reclamos de Gualeguychú y también cortó su frontera con el país vecino el verano pasado. Y eso es algo que los ambientalistas no olvidan.
"Si se la llevan a Paysandú, entonces el problema lo van a tener nuestros vecinos de Colon que siempre estuvieron al lado de nuestra lucha y nosotros los vamos a defender", advirtió.
En la misma línea que Moussou, Rivollier evaluó que la mudanza anunciada por ENCE es además un indicador de que la lucha de los asambleístas "va por buen camino". "Esto nos da ánimo para seguir luchando contra Botnia", destacó.
La Nación