La barra del Chocho y El Luis es el terror del liceo 1

| El local está en Ciudad del Plata. Denuncian que pandilla consume drogas en sus inmediaciones y agrede a jóvenes

SAN JOSE | JOSE LUIS ALVAREZ

Una pandilla hostiga casi a diario a los alumnos del liceo N°1 de Ciudad del Plata (ex Rincón de la Bolsa). "El Chocho" y "El Luis", denunciados con sus respectivos apellidos por los padres ante la Policía y las autoridades judiciales, aparentemente están al frente de la barra que se establece todas las tardes en las inmediaciones del centro educativo.

Uno de ellos, ante el testimonio de los padres diciendo que "no podían con él", fue internado en dependencias del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay. El otro tiene expresamente prohibido por la autoridad judicial apostarse a menos de 200 metros de las aulas.

"El año pasado", cuenta un padre que prefiere no identificarse por temor a represalias contra su hijo, "llegaron a entrar con un cuchillo al liceo, pese a que no son alumnos del lugar. Un funcionario se arriesgó a enfrentarlos y los desarmó, pero el hecho podía haber terminado en una tragedia".

Marianita Fonseca, edil suplente en la Junta Departamental de San José ha emprendido una campaña en contra de la violencia en las inmediaciones del liceo al que concurren sus hijos y sobrinos. Fonseca dijo que "a la hora de salida del liceo los estudiantes se encuentran diariamente con una barra de inadaptados que los espera, mientras se drogan impunemente y beben alcohol; bajo esos efectos intentan manosear a las jovencitas, atacan a los varones y lo más preocupante es que portan armas, las que muestran con fines intimidatorios". La barra atacante tiene su blanco preferido entre los alumnos que deben recorrer mayor distancia, como los chicos que residen en el fraccionamiento Delta El Tigre. A ellos les han robado ropas, dinero e incluso bicicletas, informó Fonseca.

El liceo N° 1 tiene actualmente 1.500 alumnos distribuidos en tres turnos. El problema de la violencia parece circunscribirse al segundo turno, el que tiene clases desde la hora 13 hasta las 18.

Estos son los alumnos más chicos, los que cursan desde primer a tercer año del Ciclo Básico. La edil afirmó que la situación es insostenible al punto de haber determinado la deserción de algunos alumnos a los que sus padres, por razones laborales, no pueden acompañar diariamente al liceo.

Esta situación no pudo ser confirmada por las autoridades liceales. La Dirección dijo a El País que no está autorizada, al igual que los demás mandos medios de la ANEP, a realizar declaraciones públicas sobre este y otros temas. El País tampoco pudo acceder a datos de la Seccional 10a. Extraoficialmente la información establece que hay una especie de saturación de los agentes que detienen a estos jóvenes y que son liberados por su condición de menores.

Los ataques de esta pandilla se cortan por unos días cuando varias denuncias coinciden en esta seccional y los menores son detenidos y trasladados a declarar. Pero invariablemente una semana después, los mismos de siempre u otros que ocupan sus lugares vuelven a juntarse en torno a una parada de ómnibus, en una esquina cualquiera y regresan al ataque, armados con cadenas, con cuchillos o con palos.

Fuentes oficiosas indicaron que en las últimas dos semanas ha existido una distensión, lo que no asegura que la situación se haya revertido.

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