La Cancillería enfrenta "dificultades con el aparato de protocolo" para preparar la Cumbre Iberoamericana que se realizará en noviembre en Montevideo, porque carece de personal suficiente y "no da abasto".
El canciller Reinaldo Gargano concurrió el martes 5 a la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de Diputados donde se estudia el proyecto de Rendición de Cuentas, donde explicó los problemas que tienen con relación al personal del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Como ejemplo, se refirió a la Cumbre Iberoamericana que tendrá lugar en noviembre en Montevideo, de la que participarán 22 jefes de Estado.
"Tuve dificultades con el aparato de protocolo, porque tenemos que sacar gente de otros despachos y de otras responsabilidades para que asuman funciones de protocolo, dado que hay que atender a 22 jefes de Estado, quienes vendrán acompañados por sus cancilleres, asesores y demás", explicó Gargano. Entonces, manifestó el canciller, "es preciso contar con un aparato organizativo y saber hacer cosas", y para eso "se necesita mucha gente".
Debido a que "medio" Ministerio de Relaciones Exteriores se dedicará a eso, será necesario que "ayuden" funcionarios de otras secretarías de Estado y del Poder Legislativo.
"Es decir que hay ciertos momentos en los que el aparato interno del Ministerio no da abasto para cumplir sus funciones y tiene que recurrir a un auxilio", añadió.
En otro orden, el canciller se refirió a la "angustia principal" de los embajadores cuando tienen que dejar Uruguay con un destino en el exterior.
"Ahora, que hace un año y medio que ocupo esta cartera, conozco también las angustias familiares que padecen muchos funcionarios diplomáticos", dijo.
"Ellos se ven alejados de sus familias, tienen problemas con sus hijos y de salud, y preferirían estar en su país y no en el exterior", explicó el canciller.