Houston - Las tripulaciones del transbordador espacial estadounidense Atlantis y la Estación Espacial Internacional (ISS, sigla en inglés) prepararon hoy la base para la primera de tres complejas caminatas espaciales destinadas a completar el laboratorio orbital, a medio terminar.
Dos días después de su lanzamiento, el Atlantis y sus seis astronautas lograron hoy acoplarse sin problemas a la ISS, donde planean instalar dos grandes módulos de ensamblaje, incluida una segunda antena solar, en una misión que significa la reanudación de la construcción de la estación, paralizada tras el accidente del Columbia en febrero de 2003.
"El acoplamiento (...) fue probablemente el más perfecto de todos los que he participado, fue muy espectacular", aseguró Paul Dye, principal director de vuelo del transbordador, a la prensa.
La ISS, a medio terminar, es considerada crucial por la NASA para preparar la exploración tripulada de la Luna y Marte, objetivo oficial de Estados Unidos.
La nave y su tripulación -una mujer y cinco hombres, incluyendo un canadiense- se unió a la estación tras un viaje de casi 48 horas por el espacio. El Atlantis había despegado de Florida (sudeste) el sábado.
Se trata del segundo viaje de un transbordador hacia la ISS en 10 semanas y el tercero desde la reanudación de los vuelos luego de la tragedia del Columbia.
La apertura de la compuerta que separa ambas naves --cada una con una masa de 100 toneladas y orbitando a casi 29.000 km/h-- fue realizada una hora y media después del acoplamiento, 342,62 km por encima del océano Pacífico.
Poco antes, cuando el Atlantis se encontraba a 200 metros por debajo de la estación, el comandante de a bordo, Brent Jett, tomó el control del transbordador, hasta entonces en piloto automático, para realizar una maniobra que permitió a los astronautas de la ISS sacar fotos del vientre del Atlantis para detectar eventuales daños en su escudo térmico.
Los seis astronautas del Atlantis y los tres ocupantes de la ISS --el ruso Pavel Vinogradov, el estadounidense Jeffrey Williams y el alemán Thomas Reiter-- abrieron la compuerta que los separaba a las 12H30 GMT.
Un rato antes, el copiloto Chris Ferguson y Dan Burbank, uno de los cuatro especialistas de la misión, ya habían comenzado a maniobrar el brazo robótico de la nave, el ´Canadarm 1´, para tomar los dos enormes módulos de ensamblaje.
Una vez sacados del compartimento de carga, serán asidos por el brazo robótico de la ISS, el ´Canadarm 2´, manejado por otros dos astronautas.
Los dos elementos, entre los cuales una antena solar, tienen una masa de 16 toneladas y se mantendrán prendidos a Cadarm 2 hasta mañana de mañana, cuando serán trasladados hasta la ISS.
Entonces, los astronautas Joe Tanner y Heide Stefanyshyn-Piper, la única mujer del equipo, realizarán la primera salida al espacio -de tres previstas- para acoplar las nuevas estructuras a la ISS.
Estas dos unidades representan la estructura de la ISS más pesada transportada por un transbordador hacia la estación, y su instalación será una operación de una complejidad sin precedentes.
La antena solar de 73 metros de alto desplegada permitirá duplicar la capacidad de producción eléctrica de la ISS.
La NASA tiene previstos otros 15 viajes de trasbordador para completar la ISS para 2010, cuando la flota de los tres vehículos espaciales será puesta fuera de circulación.
El domingo, los funcionarios de la NASA informaron que el transbordador estaba en perfecto estado físico y sin daños visibles.
El desprendimiento de un trozo de espuma aislante causó en 2003 el desastre del trasbordador Columbia. La nave se desintegró al reingresar a la atmósfera terrestre debido a que un pedazo de aislante perforó al momento del despegue el escudo que protege del calor.
AFP