El Vicepresidente de Cambadu Daniel Fernández expresó el beneplácito de la gremial por los objetivos puestos de manifiesto en la reunión impulsada por la Intendencia de Montevideo y las asociaciones civiles CEMPRE y Centro de Producción Más Limpia.
Daremos nuestro máximo apoyo a esta iniciativa que nace de la mejor manera posible, convocando, escuchando y comprometiendo a todos los sectores que producen residuos y aquellos que los administran posteriormente, expresó. Es imprescindible revisar a fondo el modelo vigente e identificar acciones fáciles de cumplir, con los menores costos agregados y con la mejor tecnología tanto para la administración previa como para el posterior reciclado, habremos solucionado o por lo menos acotado, un problema sanitario, social y estético que padece la ciudad desde largo tiempo.
Los contenedores representaron un significativo aporte a la limpieza a pesar de algunos vicios de uso que ahora se procura erradicar con medidas sugeridas por los técnicos y analizadas por parte de todos los sectores involucrados, incluyendo a los hurgadores.
Es preciso, alertó Fernández que también sea convocada la responsabilidad de actores tales como los feriantes, ambulantes, vendedores callejeros, pescadores artesanales y pequeñas plantas procesadoras que actúan en el ámbito de la informalidad y que en algunos casos vierten sus desperdicios bien en la vía pública, bien en cursos de agua que terminan siendo importantes fuentes de contaminación. Igualmente deberán ser llamados a responsabilidad las empresas recicladoras, no sólo por una cuestión de higiene y de manipulación de productos tóxicos, sino muy especialmente por su rol de intermediación directa con los hurgadores. Hay allí un problema social que también debería encararse como parte de una solución global.
SECOS Y HuMEDOS. Básicamente el proyecto consiste en disponer separadamente los residuos secos y los húmedos, entendiendo por estos últimos los de origen orgánico, cuestión de especial significación por su descomposición contaminante y proclive a la dispersión de alimañas; pero también por la preocupante práctica de destinarlos a la alimentación de cerdos y aves.
En cuanto a los residuos secos, los técnicos recomiendan compactarlos de la mejor manera posible y en el caso de las empresas, no disponerlos en los contenedores para que su reciclado y el cuidado con sus componentes tóxicos sea más fácil y controlable.
Se procurarán bolsas domiciliarias de diferente color para disponer unos y otros residuos, las cuales bien pueden ser las bolsas plásticas de la compra familiar.
La única inquietud de Cambadu refiere a los posibles costos agregados para pequeños y medianos comercios de barrio que operan en el límite mínimo de la rentabilidad y la sobre vivencia.
Cambadu se pronuncia favorablemente acerca de la idea manejada por algún sector de permitir que los pequeños y medianos comercios de barrio puedan disponer en los contenedores regulares hasta determinada cantidad de residuo húmedo. Es natural y encomiable que la autoridad municipal no procure fines recaudatorios, expresó Fernández.
En cuanto a los residuos "secos" en la reunión se resaltó la conveniencia de compactarlos e inclusive analizar en cada caso la posibilidad de comercializar aquellos que más demanda tienen para reciclarlos.
En todo caso, concluyó el Vicepresidente de Cambadu, está claro que todos, sin excepción, debemos contribuir a que estas iniciativas tengan éxito. El cuidado del medio ambiente merece la mayor atención y esfuerzo.