El botija Emiliano Alfaro, que es el punta de la selección Sub 20 que pertenece a Liverpool y entró en el segundo tiempo del partido que los negriazules le empataron a Peñarol en el estadio, esa tarde se fue "loco de la vida" del Centenario, no sólo porque sobre el final del encuentro anotó el gol de su cuadro, sino porque después pudo quedarse con la camiseta de Paolo Montero, que es su ídolo de los tiempos no tan lejanos de la infancia.
Sin embargo, al rubio delantero olimareño no sabía la que le esperaba: al día siguiente "lo curtieron" a llamadas, haciéndole llegar propuestas de compra de la camiseta que el propio ex capitán celeste le había regalado.
Según contaron unos compañeros duraznenses de las formativas negriazules, Alfaro llegó a recibir un ofrecimiento de 300 dólares por el "trofeo de guerra" que había conseguido un día antes, pero el obsequio para él no tenía precio, por lo que nada ni nadie hizo que aflojara.