La buena suerte hay veces que tarda, pero llega. Hay otras en las que llega y de la mejor manera: en dos ocasiones. Hace menos de tres meses Rosa Elia Domínguez, de 75 años, pasó por la esquina de Rondeau y César Díaz -donde se fotografía a los ganadores de la promoción-, y le comentó a su hijo: "Dentro de poco vamos a volver". Retornaba de cobrar el cheque de su "diario numerado" y fue como una corazonada de que la suerte no la abandonaría tan rápido. Volvió a ganar el domingo pasado. Había memorizado el número porque terminaba en 920, el año en que nació su fallecido esposo. "¡Ay papá: me tocó tu número", pensó.
Domínguez nació en Flores pero vive en Montevideo desde que tenía tres años: primero en Capurro y desde hace 18 en el Prado. "Mi papá trabajó muchos años en la UTE y llegó a ser jefe de sección".
Ella es jubilada textil. Trabajó muchos años en la fabricación de medias, un oficio que continúa su hijo Rodolfo Krause y, quién sabe, podría escoger más tarde su nieto biológico, o los otros "de corazón" que tiene por los hijos del primer matrimonio de su esposo.
En su casa se compra El País todos los sábados, domingos y lunes por una única razón: la información sobre fútbol que devora su hijo. Eso sí, hubo un período de abstinencia -que aprovechó Ultimas Noticias-, hasta que El País renovó la editoría de la sección y comenzó a salir el suplemento en formato tabloide.
Domínguez aun no tiene planes concretos para invertir su premio.