Los 340 kilos de cocaína pura capturados por la Brigada Antidrogas pertenecían al cartel colombiano del Norte del Valle, informaron a El País altas fuentes de la investigación. Según el Departamento de Estado de EEUU, este cartel -heredero del de Cali- es la organización más grande y temida de Colombia.
Los traficantes del Norte del Valle son señalados por haber ingresado a Estados Unidos alrededor de 500 toneladas métricas de cocaína. En 2005 obtuvieron ganancias por U$S 160 millones.
El Departamento Antidrogas de Estados Unidos (DEA) estimó que el cartel del Norte del Valle suministra entre el 30% y el 50% de la cocaína que ingresa a ese país. Esa organización también se destaca por su crueldad y violencia para alcanzar sus objetivos. Se considera que cientos de personas en Colombia han muerto a manos del cartel.
El viernes 8, el director de la Brigada Antidrogas, Julio Guarteche, señaló que el procedimiento realizado contra un brazo de esa organización implicó un alto grado de riesgo. Durante la investigación, los policías uruguayos trabajaron con agentes de Colombia. Días atrás, 10 policías colombianos que participaban en procedimientos asociados a la "Operación Chimed" en Uruguay, fueron muertos a balazos supuestamente por un grupo paramilitar contratado por el cartel.
Hace dos años que el líder del brazo del cartel "Valle del Norte" en Uruguay, Alexander Pareja García, era investigado por efectivos de la Brigada Antidrogas por operaciones de lavado de dinero. Pareja García, conocido como "Alex", es un colombiano de 36 años que arribó a Punta del Este hace unos años y le encantó el lugar.
Según fuentes de la investigación, Alex arribó a Uruguay con la orden de buscar modalidades de "lavado" de dinero generado por la venta de cocaína en EE.UU. y Europa. Su misión también tenía objetivos exploratorios. El cártel buscaba nuevos canales de tráfico por el Cono Sur, ya que en el norte del continente sudamericano se endurecieron los controles en los aeropuertos y puertos luego del ataque terrorista del "11-S".
Alex captó a contadores y otros profesionales para que lo asesoraran en el "lavado" de dinero mediante la compra de propiedades. J.C. integraba un conocido bufete jurídico de Montevideo que compartía con un ex parlamentario del Partido Colorado.
El colombiano Alexander viajó en varias oportunidades a Montevideo y Punta del Este. Algunas veces acompañado por su familia, todos con documento uruguayo. Acostumbrado a la buena vida, se alojaba en hoteles cinco estrellas.
ARRIBO. La Policía aún no sabe como los 344 kilos de cocaína ingresaron a Uruguay. Sí conoce que la droga llegó a Paysandú el 26 de julio de este año. Los narcos ya han utilizado camiones de carga internacionales para traer droga boliviana o colombiana a través de Brasil y Argentina.
También se sospecha que el cargamento podría haber arribado al país por vía aérea desde Asunción del Paraguay. En la Aduana se manejó que los traficantes utilizaron los mismos caminos que usan los contrabandistas de ropa: boteros que transportan bultos por el Río Uruguay sin preguntar su contenido.
El camino del contrabando parece ser el más creíble. El jefe de los transportistas internacionales del "brazo oriental" del Cártel del Valle del Norte era Nazar "Nacho" Chemanovian, un empresario uruguayo que hasta hace poco fue el representante de la marca de cigarrillos "Mohawk".
Nazar tiene un antecedente penal por coautoría de homicidio en 1983. Familiares directos suyos señalaron a El País que desde joven se destacó por buscar fortuna por caminos alejados del trabajo.
Los investigadores presumen que Nacho fue secuestrado en Colombia por apropiarse de unos U$S 500 mil de otra organización de traficantes. Semanas atrás, su esposa se encontró con un hacendado colombiano en la confitería "Oro del Rhin", quién ofició de representante del cártel traicionado. El ganadero exigió a la mujer que, a cambio de la liberación de Nazar, ésta pusiera todos sus bienes a nombre del cártel colombiano. Según fuentes policiales, la mujer se negó y "Nacho" ya habría sido ejecutado.
Desde la ciudad de Paysandú, los 344 kilos de cocaína fueron llevados a Mercedes por secuaces de un joven de 26 años, conocido como Ricky, alias "El Cabezón". Se trata de otro hombre clave del organigrama narco, ya que su función era el traslado de la droga por territorio uruguayo.
Este sujeto llamó la atención de los investigadores. Pese a su inexperiencia, el cártel lo nombró jefe de los traslados internos por encima de delincuentes con más edad y trayectoria.
El padre de Ricky está preso en España. Fue atrapado por la policía española como miembro de una organización que trasladaba cocaína en veleros desde el Caribe a Europa.
En Mercedes, la carga fue guardada en una finca por 24 horas. Los traficantes detenidos no informaron a la Policía en qué lugar quedó el alijo. Sin embargo, los agentes lograron descubrir que el cártel cuenta allí con una pequeña infraestructura. De Mercedes, la cocaína carga fue derivada hacia una vivienda en Manga, propiedad de los suegros de Ricky.
COMPRAS. El organigrama principal del "brazo uruguayo" del cártel lo completaban otros socios de Nazzar: el empresario hispano-uruguayo José Luis Suárez y un empresario coreano. Suárez tenía antecedentes por estafa y libramiento de cheques sin fondos.
Suárez vivía en el chalet "La Moraleja" de la Ciudad de la Costa. Se encargaba de adquirir propiedades para "lavar dinero sucio" siguiendo las sugerencias y consejos del contador J.C.
"Suárez fue una figura central de la investigación por lavado de dinero", dijo Guarteche.
Gracias a Suárez, la organización "lavó" millones de dólares al adquirir cuatro campos, un hotel cinco estrellas en Punta del Este, un edificio en Montevideo y un frigorífico en Canelones, entre otros bienes.
El "dinero sucio" generado por la venta de drogas en España ingresaba a Uruguay a través de dos pilotos de Pluna, que habrían sido captados por la esposa de Suárez. Eran altos dirigentes de la Organización de Funcionarios de Pluna (OFP).
Otro gremio, la Asociación Civil de Pilotos de Línea Aérea (Acipla) dio a conocer ayer un comunicado, resuelto en asamblea el viernes, en el que expresa que los hechos que involucran a dos comandantes de la aerolínea Pluna "de ser ciertos, significan una violación grave y grosera de los principios superiores de: fidelidad al trabajo, solidaridad con los compañeros de trabajo y respeto del orden normativo del país".
Uno de los pilotos es miembro de esta asociación, de ser encontrado culpable por la Justicia, será expulsado.
EXTERIOR. El último eslabón del organigrama delictivo del "brazo uruguayo" del Cártel del Norte del Valle es el de la "Distribución". Para ello, los narcos utilizaban la empresa del coreano, quién exportaba calamares a Europa en contenedores refrigerados.
Los traficantes sabían que los policías titubearían en realizar una inspección de rutina en un "container" refrigerado de este tipo, ya que después el producto se desperdicia.
Además de este método, los narcos pretendían trasladar droga por vía aérea utilizando a "mulas". Para ello, seguían un novedoso sistema que consistía en sustituir el plástico interno de valijas por cartones embebidos con cocaína. La cocaína era "estirada" con un líquido y luego este empapaba el cartón. Los narcos también tenían un sistema de calor en una habitación para que la cocaína líquida se fundiera con el cartón.
El procedimiento químico se realizaba en una casa alquilada de la calle Alfredo Navarro. El lunes 4, los agentes de la Brigada Antidrogas debieron romper con un marrón de albañil la puerta de la vivienda. Durante el procedimiento, un colombiano intentó fugarse saltando una cerca eléctrica pero fue atrapado.
La Policía supo que los narcos dejaban sus autos lujosos a una cuadra de la casa. Con dinero sucio, adquirían ropas costosa y por la noche frecuentaban prostitutas.
Según fuentes de la investigación, una agencia de viajes en el Centro de Montevideo fue allanada por la Brigada Antidrogas. José Luis Suárez, uno de los principales cabecillas del "brazo uruguayo" del cártel colombiano, compró allí entre 200 y 300 pasajes a España en los últimos dos años.
Presumiblemente, con estos pasajes viajaron mulas a Europa que llevaban cocaína. Allá las esperaba Henry Alejandro Rodríguez, alias "El Negro", otro colombiano. La banda de este sujeto se encargaba de "despegar" la droga de los cartones y luego comercializarla al menudeo.
La Policía calcula que los 340 kilos de cocaína incautada representaban en Europa unos 9 millones de euros.
Suárez, Ricky, J.C. y otras 20 personas fueron procesadas por la jueza Anabella Damasco por comercialización de estupefacientes y lavado de dinero. Otros integrantes de la organización, al menos tres, se encuentran prófugos. El viernes la jueza ordenó la captura de otras ocho personas. (Producción: Eduardo Barreneche, Gustavo Trinidad, Freddy Fernández y Javier Lyonnet)
"Revoleo" de cocaína en altamar
En un velero español, el "Revoleo", que navegaba desde el Caribe y que se encontraba frente a las costas de Galicia, la Policía española encontró 520 kilos de cocaína en junio de 2004. Uno de los dos tripulantes era el uruguayo A.R.C.B. que da la "casualidad" que es el padre de uno de los detenidos esta semana en Uruguay, el joven apodado "Ricky", que guardaba 297 kilos de cocaína en un galpón de Manga.
En el marco de la "Operación Tránsito", que incluyó la intervención del "Revoleo", fueron detenidas una docena de personas. "Casi todos uruguayos y argentinos (...) que se comunicaban en lunfardo, la jerga en que se escribieron los primeros tangos por ser la que hablan habitualmente los delincuentes del hampa argentina -básicamente los porteños- y uruguaya. Esto dificultó enormemente a la policía el seguimiento de sus comunicaciones telefónicas", consignó un diario español.
La cocaína sin olor de Berríos
" `Le quitaré el olor a la cocaína` habría asegurado (Eugenio) Berríos aplicando el método de disociación molecular, que también sedujo a los opresores con el gas sarín. Lo asombroso es que (Manuel) Contreras ofreció nombres y fechas, graficó el modus operandi que en el secreto más absoluto, recogía la droga en Perú, la procesaba en Chile y la comercializaban en Europa vía Uruguay", afirma una crónica publicada en un periódico boliviano que reseña las tareas del químico chileno asesinado en Uruguay a partir de las declaraciones por escrito de Contreras (ex jefe de la Policía Secreta del régimen de Pinochet) en la Justicia.
Uruguay, como escala del tráfico internacional, era visto por EE.UU. como una "preocupación menor". En el último informe del Departamento de Estado se reseña que el aeropuerto de Carrasco es usado para transportar volúmenes pequeños de cocaína y se alerta sobre la falta de control en el puerto de Montevideo.