La discusión sobre la legalización de la marihuana, el endurecimiento de las penas para la pasta base y otros temas como el aborto, que se instaló en el ámbito político, se traslada también ahora al ámbito judicial.
Mientras la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, será convocada al Parlamento para explicar la posición del gobierno sobre la propuesta de los jóvenes socialistas de legalizar la marihuana, una comisión que empezó a funcionar ayer para reformar el Código Penal analiza ese tema en la agenda de modificaciones.
La propuesta del Partido Socialista de promover un debate tendiente a la legalización de la producción, consumo y venta de marihuana fue bien recibida por otros sectores frenteamplistas.
No obstante, la ministra Muñoz dijo ayer que el tema no está considerándose a nivel de la fuerza política ni en el ámbito del gobierno.
La ministra focalizó el tema en la lucha contra la pasta base. "El país está luchando de manera muy fuerte a través de la Junta Nacional de Drogas, de la cual participamos todos los ministerios y no sólo el de Salud Pública", señaló.
Agregó que "no se puede hablar de drogas blandas sin hablar de las que hacen más daño, como la pasta base; no se puede hablar de adicción en el país sin hablar de la región", por lo que consideró que hay una serie de medidas de tipo "social" que se deben instrumentar.
COMISION. Las penas demasiado elevadas de unos delitos, las penas reducidas de otros -como la comercialización de estupefacientes y la legalización del aborto- serán algunos de los temas que analizará la Comisión de Reforma del Código Penal que quedó instalada ayer.
La comisión presidida por el catedrático de Penal y ex presidente de la Corte, Milton Cairoli, está integrada además por el ministro del Tribunal de Apelaciones Penal, Alfredo Gómez Tedeschi, representantes del Colegio de Abogados, jueces, defensores, actuarios y funcionarios judiciales.
Cairoli explicó a El País que la comisión se volverá a reunir el 18 de septiembre para analizar ya la propuesta de cada agrupación en relación a estos temas.
El profesor señaló que acordaron trabajar sobre dos ejes de actuación. El primero abordará las cuestiones urgentes, entre los que se encuentran la dosimetría de las penas y el análisis de puntos como el consumo de estupefacientes y el aborto.
En segundo término, se realizará un trabajo más a largo plazo para estudiar a fondo el contenido del Código y lograr tener una norma más moderna.
Una segunda comisión, que se encargará de la reestructura del Código del Proceso Penal, comenzará a sesionar mañana.
Esa comisión es presidida por el ministro del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, profesor Dardo Preza. Además, participarán representantes de las distintas asociaciones que operan en la justicia.
El código actual fue redactado por José Irureta Goyena en 1930 y entró en vigor en 1934.
Se le consideró, en su época, una obra maestra, pero los especialistas consideran que actualmente no está en consonancia con la evolución de las costumbres y con la realidad que vive el país en materia criminológica.
Tanto la comisión de reforma del Código Penal, como la de reestructura del Proceso Penal, fueron creadas por la ley de humanización del sistema carcelario y funcionan en la órbita del Ministerio del Interior, aunque las mismas están integradas por operadores judiciales.
Es "una puerta de entrada"
La Fundación Manantiales se opuso a la legalización de la marihuana. "Quienes trabajamos en el área de tratamiento de las adicciones vemos a diario, y esto sostenido por las estadísticas, que la marihuana sigue siendo una droga de entrada e inicio para drogas como la cocaína, pasta base, éxtasis y otras", expresa la organización en un comunicado público.
Agrega que la marihuana no produce los deterioros tan evidentes al corto plazo en relación a drogas como la cocaína, éxtasis o heroína. "Si bien parece ser una ventaja, en esto radica el peligro", afirman. La fundación aseguró que "hay gente que confiada en que no le pasara nada se olvida que el consumo a mediano y largo plazo produce pérdida de la memoria, depresión y abulia, síndrome amotivacional y se multiplica la chance de sufrir trastornos de ansiedad".