El 90% de los alumnos que rinden mal tienen problemas emocionales

| Es el resultado de un estudio en 248 niños de primero, tercero y quinto de tres escuelas de contexto crítico

Qué factores son claves para el aprendizaje? ¿Cómo influyen las emociones en el rendimiento escolar? ¿Cuál es su relación con la atención de los alumnos en el aula?

Según un estudio realizado en tres escuelas de contexto crítico, sólo un 10% de los niños con problemas de rendimiento no poseen dificultades emocionales.

El análisis fue efectuado en 248 alumnos de primero, tercero y quinto año y forma parte del libro "Las emociones…puerta de aprendizaje", realizado por la magister en psicología y educación Liliana Berch, la psicóloga Rosa Israel, la psicomotricista Jeannette Podbielevich y la maestra especializada María Helena Viana.

La publicación será presentada el próximo sábado a las 20 horas en el marco del Congreso de Psicomotricidad en el Hotel Radisson.

Según las autoras la emoción "es clave para la construcción de habilidades sociales" y "la posibilidad de aprender".

Señalaron también que en la escuela se "prioriza el conocimiento a los afectos".

"Frente a la disparidad de contextos socio culturales, una escuela diseñada para la transmisión homogénea de contenidos y para el tratamiento uniforme de los alumnos, no es el marco deseado para responder a la diversidad de sujetos y situaciones vividas", afirmaron.

PROBLEMAS. Los problemas en el rendimiento, en distintos niveles, se detectaron en el 78% de los niños de primer año, 71% de los de tercero y 68% de los de quinto de escuela.

En primero de escuela, los niños con problemas de rendimiento presentaron mayo- ritariamente (75%) problemas emocionales, guarismo que bajó al 47% en tercero de escuela y a 20% en quinto de escuela.

"En todos los niveles, la valoración emocional" aparece "en paralelo en su incidencia en relación al rendimiento", señalaron las autoras.

En materia de edades, 47% de los niños de primero de esas escuelas presentan rezago escolar (estar más de dos años atrasado en relación al grado que deberían cursar).

En quinto, el guarismo llegó a 77%, proporción que las autoras consideraron "significativa".

El análisis indicó también que 20% de los alumnos estudiados tienen trastornos de conducta (según escala de Conners).

Hay 17% que tienen problemas de conducta y también dificultad en los vínculos. De ellos, la amplia mayoría (88%) tienen problemas en adaptarse a una consigna y todos poseen inconvenientes en representar el mundo externo.

Además, solamente un 34% de los alumnos de quinto año de las escuelas analizadas tienen un nivel de producción de acuerdo al esperado a su edad.

CUADERNOS. Los trazos de los niños en sus cuadernos dicen mucho de ellos. Las especialistas lo analizaron desde tres aspectos: lo instrumental, lo organizacional y la producción.

Los aspectos instrumentales consideran la calidad de ejecución de la tarea (presión y velocidad), la coordinación sensorio motriz y el equilibrio. Aquí pueden aparecer dificultades co- mo inhabilidad manual y torpeza y también debilidad motriz. Esto, según las investigadoras, puede indicar dificultades en la vida emocional.

En este ítem presentaron dificultades 64% de los niños. En primer año es don- de se observaron los guarismos más altos, que fueron del 89%. En tercero bajó a 54% y en quinto a 29%.

La organización implica estudiar la capacidad para reproducir una imagen y para que los signos sigan un orden coherente. También abarca la organización de la página.

Ese ítem se asocia con el desarrollo del conocimiento, de la construcción y organización del pensamiento. También se vincula a la influencia del potencial intelectual y a la psiquis.

Casi la mitad de los niños de primer año (46%), presentaron déficit en esta área. En tercero los problemas figuraron en 21% y en quinto en 5%.

La producción, en tanto, está relacionada con el tamaño de las realizaciones según lo esperado a la etapa y el grado escolar en curso, la presentación, el uso del color, la representación de elementos del mundo externo y la separación e integración de las partes y el todo.

Este análisis se asocia con el manejo adecuado de los aspectos congnitivos y emocionales, así como a la relación del sujeto con el mundo externo.

Las dificultades en este punto fueron encontradas en la mitad de los alumnos estudiados de primero y tercer año (50%) y en tres de cada 10 de quinto (38%).

EMOCIONAL. Las investigadoras dividieron en tres grupos a los niños según sus dificultades emocionales: con problemas, con algunos problemas o sin problemas.

Los niños con problemas son aquellos en los que están comprometidos todas las áreas: la intra psíquica, la familiar y la vincular. "Sus defensas no le resultan eficaces para enfrentar los conflictos internos y las exigencias externas", indicaron.

Además, tienen descontrol de sus impulsos, dificultad para diferenciar el mundo interno y el mundo externo.

El análisis concluyó que 22% de los niños estudiados de primer año, 24% de los de tercero y 11% de los de quinto se encuentran en esta categoría.

Los pequeños con algunos problemas fueron definidos como aquellos que poseen un área afectada, sea la familiar, la vincular o la intra psíquica.

En estos niños, el manejo de sus defensas les resulta poco eficaz para enfrentar los conflictos que se les presentan.

En esta categoría están la mayoría de los niños de primero y tercero de escuela estudiados (54%) y casi 48% de los de quinto.

Finalmente, los estudiantes sin problemas emocionales fueron definidos como aquellos cuyo nivel de conflictividad son coincidentes con los parámetros esperados para la edad cronológica del alumno.

"Presentan una fortaleza interna que les permite una adaptación activa al medio ambiente. Las defensas que utilizan son eficaces para enfrentar tanto los conflictos como las exigencias externas", señalaron.

Esos niños son la cuarta parte de los estudiados en primer y tercer año (24% y 22%) y 41% de los que están en quinto, según el estudio.

Lo que incide a la hora de aprender

ESTUDIO. El estudio fue realizado en 248 niños de tres escuelas de contexto crítico de Montevideo. Se analizó los cuadernos de los niños y también se les hicieron varios tests. El análisis concluyó que solo 10% de los alumnos con problemas de rendimiento no tienen dificultades emocionales.

RENDIMIENTO. Los problemas en el rendimiento, en distintos niveles, se detectaron en el 78% de los niños de primer año, 71% de los de tercero y 68% de los de quinto de escuela.

EMOCIONES. En primero de escuela presentaron algún tipo de problema emocional 76% de los alumnos, en tercero 78% y en quinto 59%.

ATENCION. El 79% de los alumnos de primer año, 59% de los de tercero y 17% de los de quinto tenían déficit atencional. Las maestras percibían problemas en 38%, 32% y 24% respectivamente.

INQUIETUD. El "exceso de inquietud" fue presentado por 19% de los niños de primer año, 18% de tercero y 9% de quinto.

CONDUCTA. Los trastornos fueron diagnosticados en 36% de los niños de primero, 21% de los de tercero y 16% de los de quinto.

Los líderes del grupo

Según el estudio en los varones, a partir de tercero de escuela el liderazgo parecería estar asociado con trastornos de conducta, bajo rendimiento y ser mayor que los demás. En las niñas, en tanto, el liderazgo se vincula más al buen rendimiento y presentan edades correspondientes al nivel. La consolidación grupal se va dando a medida que avanza la escolaridad.

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